Alertan por un aumento explosivo de chicharritas en las principales zonas maiceras del país

El último informe de la Red Nacional de Monitoreo registró capturas en niveles máximos en el NOA y el NEA, y una expansión del vector en el Centro-Norte. Aunque el grueso de la producción actual ya está a resguardo, los técnicos advierten sobre el riesgo para campañas futuras.

La chicharrita del maíz volvió a encender las alarmas. El 39° informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, con datos relevados entre el 17 de marzo y el 1° de abril, detectó un incremento exponencial de las poblaciones del insecto vector en las principales regiones productoras del país, según informó TodoAgro.

Si bien prácticamente la totalidad de la producción de maíz de la campaña actual ya se encuentra en estadios fenológicos que la ponen a resguardo de nuevas infecciones de Spiroplasma —el patógeno conocido como CSS que transmite la chicharrita—, la explosión poblacional registrada en las últimas semanas y la aparición de síntomas foliares en algunas localidades generan preocupación de cara a los ciclos siguientes.

El panorama más crítico se observa en el NOA y el NEA, las dos zonas endémicas históricas. En ambas regiones, el 67% de las localidades monitoreadas registró capturas superiores a 100 individuos por trampa, la categoría más alta de la escala. En el NOA, este crecimiento coincide con cultivos en estadios reproductivos intermedios R3-R4, y se detectaron además niveles moderados de portación del patógeno CSS en tres localidades de la región.

En el Centro-Norte, el vector se detectó en el 87% de las localidades monitoreadas, con un 46% en la categoría máxima, marcando una nueva expansión respecto a relevamientos anteriores. En el Litoral, el 70% de las trampas registró capturas, con Entre Ríos como el área de mayor concentración. En el Centro-Sur, la presencia del insecto pasó del 20% al 39% de las localidades, aunque con niveles aún acotados.

Ante este escenario, Alejandro Vera, coordinador de la Red Nacional de Monitoreo, llamó a intensificar la vigilancia. «Es importante seguir generando información sobre todo el patosistema, monitoreando trampas y cultivos, remitiendo insectos a la red entomológica para establecer su infectividad e inspeccionando síntomas foliares, para establecer cómo evolucionan las distintas situaciones», señaló. El objetivo es construir información suficiente para evitar que en campañas futuras se repitan epifitias como la devastadora del ciclo 2023/24.