Barclays advierte: La aparente calma de Wall Street esconde fuertes sacudidas en acciones puntuales

Aunque los índices muestran baja volatilidad, el banco alerta sobre movimientos extremos en papeles individuales, impulsados por la inteligencia artificial y la operatoria minorista.

La tranquilidad que viene mostrando el mercado bursátil estadounidense en los últimos meses oculta un fenómeno cada vez más marcado: episodios de volatilidad extrema en acciones individuales. Así lo advirtieron estrategas de Barclays, que señalaron que, detrás de la estabilidad de los índices, se registran oscilaciones poco habituales en compañías clave del S&P 500.

El año pasado fue un ejemplo contundente. Mientras el índice de referencia avanzó un 16%, casi la mitad de sus 100 principales componentes atravesaron ventas abruptas equivalentes a caídas de cinco desviaciones estándar o más, movimientos considerados estadísticamente excepcionales. Según Barclays, se trató del mayor número de episodios de este tipo desde que el banco comenzó a relevar estos datos en 1998.

Desde la entidad anticipan que este comportamiento podría repetirse en 2026. En parte, explican, porque el desempeño del S&P 500 se volvió cada vez más dependiente de un grupo reducido de acciones vinculadas a la inteligencia artificial. A esto se suma que la propia IA aceleró la forma en que los inversores procesan noticias y resultados corporativos, amplificando las reacciones del mercado.

“Las acciones individuales se convirtieron en el centro de la volatilidad”, señaló Stefano Pascale, jefe de investigación de derivados de renta variable estadounidense de Barclays. Según el ejecutivo, este contexto alimentó una “mentalidad de billete de lotería” entre los inversores minoristas, que apuestan de manera más agresiva a movimientos bruscos en papeles puntuales.

Un ejemplo reciente se observó cuando el S&P 500 cayó 0,5% en una jornada marcada por ventas en el sector tecnológico, mientras los indicadores de volatilidad del índice se mantuvieron por debajo del promedio de 2025. Barclays atribuye parte de esta desconexión a la tendencia de los inversores minoristas a comprar acciones en baja, lo que contribuye a contener la volatilidad general del mercado.

Sin embargo, el escenario podría cambiar en las próximas semanas. La entidad advierte que una serie de eventos —como decisiones de política monetaria de la Reserva Federal, datos de empleo, resultados corporativos y definiciones judiciales vinculadas a aranceles— podría reactivar la inestabilidad. En ese contexto, algunos estrategas recomiendan estrategias de cobertura, como la compra de opciones de venta sobre el S&P 500, para protegerse ante eventuales sacudidas.

Barclays sostiene que, aunque el mercado en su conjunto muestre calma, es probable que continúen episodios de fuerte turbulencia en acciones específicas. Por eso, sugiere prepararse mediante operaciones de dispersión, que apuestan a una mayor volatilidad en papeles individuales mientras el índice general permanece relativamente estable.

La temporada de balances suele amplificar este fenómeno. En 2025, algunas compañías líderes del S&P 500 registraron movimientos diarios excepcionales tras presentar resultados, como el salto del 36% de Oracle en septiembre o la caída del 22% de UnitedHealth en abril, ambos impulsados por sorpresas en sus informes financieros.

Según los analistas de Barclays, el uso creciente de herramientas basadas en inteligencia artificial permite hoy a operadores y analistas procesar balances en cuestión de segundos, eliminando el ajuste gradual que antes se observaba tras la publicación de resultados. Esto concentra el riesgo en el corto plazo y vuelve más difícil anticipar ganadores y perdedores.

“Hay una diferenciación mucho mayor entre empresas y es clave enfocarse en acciones específicas”, concluyó Pascale. “Ya no alcanza con apostar de forma general al auge de la inteligencia artificial”.