China bajará aranceles a casi 1.000 importaciones desde enero de 2026 y apuesta a insumos estratégicos

El recorte alcanzará a más de 900 productos, con foco en tecnología, materiales avanzados y equipamiento médico. El esquema se complementará con acuerdos preferenciales vigentes.

China avanzará a partir del 1° de enero de 2026 con una reducción de aranceles a un amplio conjunto de productos importados, en una decisión orientada a fortalecer su mercado interno y mejorar el acceso a insumos considerados estratégicos. La medida alcanzará a cerca de 1.000 bienes y se inscribe en una revisión más amplia de su política comercial para el próximo año.

El recorte incluirá 935 productos que pasarán a tributar derechos de importación provisionales más bajos que los aplicados bajo el régimen de nación más favorecida. Entre los bienes beneficiados se destacan componentes tecnológicos, materiales avanzados y materias primas clave, como insumos reciclados para baterías de iones de litio, en línea con los objetivos de desarrollo industrial y transición energética del país.

También se verán favorecidos distintos productos del sector de la salud. En particular, se reducirán los gravámenes a equipamiento médico, como vasos sanguíneos artificiales y kits de diagnóstico para determinadas enfermedades infecciosas, con el objetivo de ampliar la oferta de bienes de alta calidad en el mercado doméstico y mejorar la eficiencia del sistema sanitario.

Según explicó la Comisión de Aranceles Aduaneros del Consejo de Estado en un comunicado difundido este lunes —recogido por Ámbito—, la decisión busca profundizar la articulación entre los mercados interno y externo, optimizar el uso de recursos y acompañar la modernización del entramado productivo chino, en un contexto global marcado por tensiones comerciales.

En paralelo, el gobierno de Xi Jinping mantendrá sin cambios durante 2026 los esquemas arancelarios preferenciales vigentes con 34 socios comerciales, en el marco de 24 acuerdos de libre comercio y tratados bilaterales. Asimismo, continuará aplicando arancel cero al 100% de los productos provenientes de 43 países menos desarrollados con los que China mantiene relaciones diplomáticas.

La iniciativa se da mientras persisten las fricciones comerciales con Estados Unidos y se refuerzan las restricciones hacia Taiwán, lo que refuerza la lectura de una estrategia orientada a asegurar suministros críticos, diversificar proveedores y sostener el crecimiento en un escenario internacional más incierto.