Citi advierte un giro estructural en el sector petrolero: las acciones avanzan pese a la caída del crudo

En 2025 las empresas energéticas subieron cerca de 20% en bolsa aun cuando el precio del petróleo retrocedió, impulsadas por una visión de largo plazo que reconoce la fortaleza sostenida de la demanda global.

El comportamiento del sector energético en 2025 marcó un quiebre para los mercados. Mientras el precio del petróleo Brent cayó alrededor de 20%, las acciones de las compañías petroleras globales registraron subas cercanas al 20%, una divergencia que, según Citigroup, refleja un cambio estructural en la forma en que los inversores valoran al sector.

De acuerdo con un informe del banco, el mercado comenzó a replantear el valor de largo plazo de las grandes petroleras integradas, en un contexto en el que la demanda mundial de petróleo y gas continúa creciendo pese a las presiones macroeconómicas y a la volatilidad de los commodities. Esta nueva lectura explica por qué las acciones lograron desacoplarse del precio del crudo, un vínculo históricamente determinante.

Las compañías europeas sorprendieron al superar en rendimiento a sus pares estadounidenses, aun cuando en muchos casos redujeron los retornos al accionista. Para Citi, este desempeño responde al reconocimiento de que la demanda global de hidrocarburos sigue firme, un factor que hasta ahora no estaría plenamente reflejado en las valuaciones bursátiles.

Según el analista Alastair R. Syme, las valoraciones actuales de las petroleras descuentan tasas de crecimiento terminal cercanas a cero, e incluso negativas en Europa, muy por debajo del crecimiento real de la demanda global, que el banco estima en torno al 1,4% anual. Esta brecha sugiere que todavía existe margen para una revalorización adicional, aunque el mercado exige mayor claridad sobre la capacidad de las compañías para sostener sus reservas en el tiempo.

Citi señala que el cambio de narrativa comenzó a consolidarse a partir de la primera mitad de 2025, impulsado por la fragmentación geopolítica y por una mayor conciencia sobre la resiliencia del consumo energético. En ese marco, la tradicional prioridad del mercado por los retornos de capital perdió peso frente a una mirada más enfocada en la viabilidad futura del negocio.

No obstante, el banco advierte que el nuevo ciclo dependerá de la capacidad de las empresas para reponer reservas. En 2025, los proyectos aprobados solo compensaron una fracción de la producción anual, lo que refuerza la importancia de nuevas inversiones, adquisiciones o mejoras en la recuperación de activos existentes.

Las diferencias entre compañías también se hicieron más evidentes. En Europa, TotalEnergies y Eni aparecen mejor posicionadas en términos de recursos frente a Shell y BP. En Estados Unidos, Citi destaca que ConocoPhillips cotiza con un descuento significativo respecto de ExxonMobil y Chevron, pese a contar con un portafolio comparable, lo que abre una posible oportunidad de inversión.

En síntesis, Citi sostiene que el mercado aún no ajustó por completo sus expectativas a una realidad en la que la demanda de petróleo y gas sigue creciendo. Aunque las acciones ya comenzaron a reflejar este cambio de percepción, el verdadero reacomodo de valor dependerá de que las petroleras demuestren que cuentan con reservas suficientes para sostener ese crecimiento en el largo plazo.