Conflicto en FATE: advierten que el impacto podría alcanzar a toda la industria del neumático
La planta continúa sin actividad pese a la conciliación obligatoria. Desde el sector señalan que la apertura de importaciones agrava el escenario y anticipan más recortes.
La crisis que atraviesa la fabricante de neumáticos FATE suma un nuevo capítulo y genera preocupación en toda la cadena industrial. Aunque la Secretaría de Trabajo dictó una conciliación obligatoria por 15 días para retrotraer despidos y abrir una mesa de negociación, la planta permanece cerrada y los trabajadores denuncian que no pudieron ingresar a cumplir tareas.
Operarios que se presentaron en el establecimiento encontraron los accesos bloqueados y permanecieron en las inmediaciones ante la falta de respuestas de la empresa. Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) interpretan la situación como un lockout patronal en el marco de un conflicto que ya acumula varias semanas y que se profundizó tras la desvinculación de más de 900 empleados.
El escenario no sólo preocupa por la magnitud de los despidos, sino también por su posible efecto contagio. Según reportó el diario Ámbito Financiero al cubrir el conflicto, referentes empresariales del sector advierten que la situación podría replicarse en otras compañías si no se modifican las condiciones actuales del mercado.
Diego Pastor, gerente de la Federación Argentina del Neumático, sostuvo que el cierre no sorprendió por el contexto general, aunque sí por la forma en que se produjo. A su juicio, la apertura de importaciones terminó de agravar un cuadro que ya venía deteriorándose. “Competir con productos que ingresan sin aranceles resulta inviable para empresas que afrontan altos costos operativos locales”, explicó.
De acuerdo con esa evaluación, el proceso de reducción de personal en FATE no comenzó recientemente. Desde fines de 2024 la firma habría iniciado una política de recortes progresivos que, según estimaciones sectoriales, ya se acercarían a los 1.900 trabajadores afectados.
En paralelo, las perspectivas de un cambio en la política comercial aparecen como poco probables. Desde la federación del sector señalan que no se prevén modificaciones en materia de aranceles a productos importados, lo que refuerza la incertidumbre para la industria nacional.
Otro punto de debate es la calidad de los neumáticos de bajo costo que ingresan al país. Empresarios locales advierten que podrían generar un pasivo ambiental en el corto plazo debido a estándares productivos inferiores. Sin embargo, reconocen que el deterioro del poder adquisitivo condiciona las decisiones de consumo y empuja a muchos compradores a priorizar el precio por sobre otros factores.
Mientras tanto, el conflicto en la planta de Virreyes continúa sin resolución definitiva y mantiene en vilo a trabajadores, proveedores y al conjunto del sector, que observa con preocupación la evolución de un caso que podría redefinir el equilibrio competitivo en la industria del neumático argentino.