El agro liquidó más de US$2.000 millones en marzo y mostró una recuperación mensual

El ingreso de divisas creció con fuerza frente a febrero impulsado por la cosecha. Sin embargo, el acumulado del año aún se mantiene por debajo del nivel de 2025.

El complejo agroexportador registró en marzo una liquidación de divisas por US$2.032 millones, lo que representó un fuerte repunte respecto del mes anterior y marcó una mejora en el ingreso de dólares vinculada al inicio de la cosecha gruesa.

El incremento mensual fue significativo, con una suba del 57% en relación con febrero, impulsado principalmente por un mayor flujo de granos hacia los puertos y un aumento en los embarques. Este desempeño refleja el inicio de una etapa clave del calendario agrícola, que suele concentrar buena parte de la oferta de divisas del sector.

De acuerdo con datos de las entidades que nuclean a las principales empresas exportadoras, el agro continúa siendo un actor central en la generación de dólares, explicando cerca de la mitad de las exportaciones totales del país (según Ámbito).

A pesar del repunte, el balance del primer trimestre muestra un resultado menos favorable. El acumulado entre enero y marzo alcanzó los US$5.172 millones, lo que implica una caída interanual del 15% en comparación con el mismo período del año pasado.

El desempeño de marzo estuvo asociado a un mayor ingreso de camiones con maíz y a un incremento en los despachos de trigo y derivados industriales, como harina y aceite de soja. También comenzó a sumarse el aporte de la campaña de girasol, que contribuyó a ampliar el volumen exportable.

De cara a los próximos meses, las proyecciones indican que la liquidación del sector podría intensificarse, especialmente entre abril y junio, cuando se concentra el mayor ingreso de divisas del año. Se estima que el agro podría aportar alrededor de US$35.000 millones en todo 2026.

En este contexto, el mercado cambiario podría recibir una mayor oferta de dólares, aunque el impacto dependerá de la capacidad del sistema para absorber ese flujo. Analistas señalan que el Banco Central podría aprovechar este escenario para fortalecer sus reservas y moderar la volatilidad del tipo de cambio.

El comportamiento del sector agroexportador seguirá siendo determinante para la dinámica económica en el corto plazo, en un escenario donde la disponibilidad de divisas continúa siendo un factor clave para la estabilidad macroeconómica.