El Gobierno declarará terrorista a la Guardia Revolucionaria de Irán
La medida implica sanciones financieras y refuerza el alineamiento internacional de la Argentina en el conflicto en Medio Oriente.
El Gobierno nacional avanzará en la declaración como organización terrorista de la Guardia Revolucionaria de Irán, en una decisión que profundiza su posicionamiento internacional en el actual escenario de conflicto en Medio Oriente.
La medida implicará la incorporación de la Guardia Revolucionaria de Irán al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), lo que habilita el congelamiento de activos, la prohibición de operar en el sistema financiero argentino y el fortalecimiento de mecanismos de cooperación internacional en materia de inteligencia.
La decisión se enmarca en una estrategia de política exterior que acerca al país a los posicionamientos de Estados Unidos y Israel, en el contexto de la escalada bélica en la región.
El presidente Javier Milei había expresado en reiteradas oportunidades su postura crítica hacia Irán, al que calificó como un país “enemigo”, en referencia a los atentados ocurridos en Argentina en la década de 1990.
La Guardia Revolucionaria, creada tras la revolución islámica de 1979, constituye uno de los principales brazos militares del Estado iraní y ya había sido parcialmente incluida en listados de organizaciones terroristas por parte del Gobierno argentino a través de la incorporación de la Fuerza Quds, su división internacional.
La nueva medida generó reacciones desde el gobierno iraní, que cuestionó la decisión por considerarla contraria al derecho internacional y advirtió sobre posibles consecuencias en el plano diplomático.
En ese marco, medios vinculados a Irán interpretaron las declaraciones del mandatario argentino como una escalada en la tensión bilateral, en un contexto internacional marcado por la guerra y el reposicionamiento de alianzas.
La inclusión de la Guardia Revolucionaria en el RePET se suma a otras decisiones recientes del Gobierno en materia de política internacional, consolidando una línea de acción orientada a reforzar vínculos con potencias occidentales y endurecer su postura frente a actores señalados como amenazas en el escenario global.