El riesgo país cerró 2025 en baja en América Latina, con fuertes mejoras en los mercados más castigados
Los spreads soberanos se comprimieron en toda la región durante 2025. Venezuela, Bolivia y Ecuador lideraron las caídas, mientras los países con mejor perfil crediticio mantuvieron niveles históricamente bajos.
El mercado de deuda soberana de América Latina terminó 2025 con una mejora generalizada en la percepción de riesgo. A lo largo del año, los rendimientos de los bonos de los países considerados más riesgosos se comprimieron de manera significativa, reflejando un cambio en las expectativas de los inversores y un mayor apetito por activos emergentes.
Uno de los movimientos más destacados se observó en Ecuador, donde el riesgo país descendió a niveles que no se registraban desde mediados de 2019 y perforó por primera vez en seis años el umbral de los 500 puntos básicos. La evolución estuvo asociada a una mayor estabilidad política tras el proceso electoral y a una reducción de la incertidumbre financiera, pese a un año atravesado por episodios de fuerte volatilidad.
En Bolivia, el clima favorable posterior a la elección presidencial también impactó en los bonos soberanos. El spread cerró el año en torno a los 700 puntos sobre la tasa estadounidense, marcando una mejora sustancial frente a los registros de años previos y reflejando la expectativa de un giro hacia políticas económicas más previsibles.
El caso de Argentina mostró una dinámica particular. Si bien el riesgo país terminó 2025 en torno a los 574 puntos, la mayor parte de la corrección ya se había producido durante 2024. En el transcurso de este año, el indicador volvió a descender tras las elecciones legislativas nacionales, luego de haber alcanzado un pico elevado a mediados de septiembre, en un contexto de alta sensibilidad política y financiera.
En el extremo opuesto de la región se mantiene Venezuela, que continúa exhibiendo el riesgo país más alto del mundo. Aun así, el indicador mostró una caída sostenida a lo largo de 2025, alimentada por apuestas de mercado vinculadas a un eventual cambio de escenario político. Pese a esa mejora, el spread cerró el año por encima de los 12.000 puntos, un nivel que lo mantiene fuera de escala en cualquier comparación regional.
De acuerdo con un relevamiento difundido por Bloomberg Línea, al cierre del 26 de diciembre de 2025 los países con menor riesgo soberano de América Latina fueron Uruguay, Chile, Perú y Paraguay, todos con spreads por debajo de los 150 puntos. En una franja intermedia se ubicaron Brasil y México, cuyos bonos también mostraron mejoras durante el año, aunque partiendo de niveles más elevados.
En los países de mayor riesgo, el factor político volvió a jugar un rol central en la dinámica de los bonos. En Ecuador, la reelección de Daniel Noboa consolidó la baja del spread tras un año de fuertes sobresaltos, mientras que en Bolivia el cambio de signo político puso fin a dos décadas de hegemonía socialista y fue interpretado por el mercado como una señal promercado. En Argentina, el repunte de los bonos se produjo luego del triunfo legislativo de Javier Milei en octubre, que revirtió el deterioro observado semanas antes.
El riesgo país es un indicador que mide la diferencia de rendimiento que deben ofrecer los bonos soberanos de un país respecto de los títulos del Tesoro de Estados Unidos. Se calcula a partir del índice EMBI, elaborado por JPMorgan Chase, y refleja la percepción del mercado sobre la capacidad y la voluntad de pago de la deuda. Cuando los precios de los bonos suben, el spread se reduce; cuando caen, el riesgo país aumenta.
El cierre de 2025 dejó así un balance mayormente positivo para América Latina en términos financieros, con una región que, pese a las diferencias internas, logró mejorar su posicionamiento relativo frente a los mercados internacionales.