El S&P 500 sube 3% y el petróleo se desploma tras el acuerdo de tregua entre Estados Unidos e Irán
El alto al fuego de dos semanas y la reapertura del estrecho de Ormuz desataron un rebote global en activos de riesgo, reavivaron las apuestas por recortes de tasas de la Fed y depreciaron al dólar frente a las principales monedas.
Los mercados globales vivieron este miércoles una jornada de alivio generalizado tras el anuncio del acuerdo de tregua por dos semanas entre Estados Unidos e Irán, que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz. El S&P 500, el Dow Jones y el Nasdaq avanzaban alrededor del 3% en las primeras operaciones de la sesión, liderados por el sector tecnológico, según informó Bloomberg Línea. Las grandes compañías vinculadas a inteligencia artificial y crecimiento encabezaban las ganancias, en un movimiento que también estuvo impulsado por el deshacimiento de posiciones cortas acumuladas durante las semanas de mayor tensión geopolítica.
El catalizador más visible fue el desplome del petróleo. El Brent retrocedió alrededor del 16% hasta ubicarse cerca de los 92 dólares por barril, mientras que el gas natural europeo llegó a caer cerca del 20%. Los precios del diésel y el jet fuel, que habían sido uno de los principales focos de presión inflacionaria, también cedieron con fuerza. Este ajuste tuvo un impacto inmediato sobre las expectativas macroeconómicas: los mercados comenzaron a descontar nuevamente la posibilidad de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal hacia fin de año, con probabilidades que repuntaron hasta cerca del 60%, frente a niveles prácticamente nulos a comienzos de la semana. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años descendieron hacia el 4,25%, y las caídas en tasas fueron aún más pronunciadas en Europa.
El dólar también acusó el cambio de narrativa y tocó su nivel más bajo en cuatro semanas, revirtiendo más de la mitad de las ganancias acumuladas desde el inicio del conflicto. En América Latina, el peso chileno, el mexicano, el real brasileño, el peso colombiano y el peso argentino avanzaron frente al billete verde. Chris Turner, jefe de estrategia de divisas de ING, estimó que «las divisas de materias primas y mercados emergentes de alto beta podrían experimentar una recuperación del 2% en el día».
Las bolsas emergentes registraron su mejor jornada desde 2022, favorecidas tanto por la caída del petróleo —que alivia presiones inflacionarias y sobre las cuentas fiscales de los países importadores— como por el renovado apetito por riesgo. En Asia, los flujos se concentraron especialmente en el segmento de semiconductores. El oro, por su parte, avanzó por encima de los 4.800 dólares la onza, en un movimiento que los analistas interpretaron más como una recalibración del riesgo que como una búsqueda tradicional de refugio. El bitcoin subió cerca del 5% hasta niveles en torno a los 72.000 dólares, alcanzando máximos de tres semanas.
«Mantenemos la opinión de que los inversores deben permanecer en el mercado a pesar de la incertidumbre a corto plazo», señaló Mark Haefele, director de inversiones de UBS Global Wealth Management, quien recomendó diversificar más allá de las clases de activos tradicionales para mejorar la resiliencia de las carteras.
Sin embargo, el rebote convive con interrogantes sobre su sostenibilidad. El acuerdo es de carácter temporal, persisten diferencias significativas entre ambas partes y el tránsito por el estrecho de Ormuz sigue siendo limitado, con cientos de embarcaciones aún retenidas. «La persistencia de estas condiciones favorables dependerá críticamente de si el alto al fuego temporal evoluciona hacia una resolución diplomática más duradera o si las hostilidades se reanudarán después de las dos semanas acordadas», advirtió Felipe Barragán, estratega de Pepperstone.
En el plano corporativo, las noticias del día sumaron a la dinámica positiva. Morgan Stanley lanzó su primer ETF de bitcoin con la comisión más baja del mercado, FedEx proyectó un crecimiento de entre el 10% y el 12% en su unidad de carga tras su escisión prevista para junio, y Levi Strauss elevó sus previsiones anuales tras superar las estimaciones del trimestre con ingresos de 1.700 millones de dólares.