IA en el campo: claves para incorporarla al agro sin desviar la estrategia productiva

Un informe técnico analiza aplicaciones concretas de la inteligencia artificial en la producción agropecuaria, compara plataformas y alerta sobre sus límites para una adopción responsable.

La inteligencia artificial comenzó a ganar un lugar cada vez más visible en el sector agropecuario, generando entusiasmo, pero también dudas sobre su aplicación real en los sistemas productivos. En ese contexto, el especialista Martín Aboaf Petit de Murat desarrolló un trabajo orientado a ordenar el debate y ofrecer herramientas prácticas para productores, asesores y técnicos.

El documento, titulado Introducción a la Inteligencia Artificial para el Agro, propone una mirada didáctica sobre qué es la IA, cómo funciona y de qué manera puede integrarse a la gestión productiva sin desplazar el criterio profesional ni la experiencia a campo. El objetivo central no es promover su uso indiscriminado, sino comprender su verdadero alcance.

Aboaf Petit de Murat cuenta con una extensa trayectoria en el sector: es autor de la serie Excel para el Agro, fue productor agropecuario, se desempeña como docente desde hace más de dos décadas y asesoró al entonces Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. Ese recorrido le permite combinar conocimientos técnicos con una fuerte orientación a la toma de decisiones productivas.

Uno de los puntos más relevantes del informe es la comparación entre nueve plataformas de inteligencia artificial, todas sometidas a un mismo caso práctico: la formulación de una dieta animal con objetivos nutricionales y económicos definidos. Al utilizar idénticas consignas, el análisis muestra cómo cambian los resultados, los supuestos y los errores según la herramienta utilizada, lo que evidencia la importancia de no tomar las respuestas como verdades absolutas, según detalla el trabajo difundido por TodoAgro.

El autor pone especial énfasis en el concepto de prompt, es decir, la forma de formular las preguntas. Señala que una consigna mal planteada puede generar respuestas incompletas o erróneas, de manera similar a una fórmula incorrecta en una planilla de cálculo, lo que refuerza la necesidad de capacitarse antes de aplicar estas tecnologías.

El informe también advierte sobre los riesgos de una aplicación automática. Las recomendaciones generadas por IA deben ser siempre validadas por profesionales, ya que factores clave como el clima, el estado corporal de los animales, la disponibilidad real de insumos o las particularidades de cada establecimiento no pueden ser evaluados plenamente por un sistema automatizado.

Otro aspecto abordado es la velocidad con la que evoluciona la inteligencia artificial. Frente a un escenario de cambios constantes y aparición continua de nuevas plataformas, el trabajo prioriza conceptos estructurales que mantienen vigencia más allá de las actualizaciones tecnológicas.

En conclusión, el documento propone una visión equilibrada: utilizar la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo para organizar información, simular escenarios y ahorrar tiempo, sin perder de vista que el corazón de la producción agropecuaria sigue estando en el conocimiento técnico, la experiencia y las decisiones humanas. El material completo se encuentra disponible para quienes deseen profundizar y replicar los ejercicios planteados.