INDEC: la actividad industrial marcó en noviembre su nivel más bajo en ocho meses
Según los últimos datos de INDEC, la utilización de la capacidad instalada se ubicó en 57,7%, lejos de los registros de 2024. El sector textil encabezó las caídas y volvió a mostrar el peor desempeño del entramado productivo.
El cierre de 2025 dejó una nueva señal de debilidad para la industria argentina. Durante noviembre, la utilización de la capacidad instalada volvió a ubicarse por debajo del 60% y alcanzó su registro más bajo desde marzo, confirmando que la recuperación del sector no logró consolidarse a lo largo del año.
De acuerdo con el último relevamiento oficial, la industria operó al 57,7% de su potencial productivo, una cifra que refleja un retroceso respecto de los meses previos y que se mantiene en línea con los niveles más bajos observados durante el primer semestre. A lo largo de 2025, el indicador mostró oscilaciones, pero nunca consiguió superar de forma sostenida el umbral del 61%.
La comparación interanual refuerza el diagnóstico: en noviembre de 2024, la utilización de la capacidad instalada había alcanzado el 62,3%, lo que implica una caída de casi cinco puntos y medio en apenas doce meses. Este dato funciona como un termómetro de la actividad real y expone las dificultades que atraviesa el sector productivo.
Según el informe difundido esta semana por el organismo estadístico nacional, algunos rubros lograron desempeños superiores al promedio general. Entre ellos se destacaron la refinación del petróleo, con niveles de uso cercanos al 86%, las industrias metálicas básicas, el papel y cartón, y el complejo de alimentos y bebidas. También se ubicaron levemente por encima del promedio los productos minerales no metálicos y la industria química.
Sin embargo, una parte significativa de la industria continuó operando muy por debajo de sus posibilidades. La edición e impresión, la industria automotriz, el tabaco, el caucho y plástico, la metalmecánica —excluyendo automotores— y, especialmente, el sector textil mostraron los registros más bajos del mes.
El caso del textil volvió a ser el más crítico. En noviembre, utilizó apenas el 29,2% de su capacidad instalada, muy lejos del 48,2% que había alcanzado un año atrás. La caída estuvo asociada a una fuerte contracción de la producción, con desplomes interanuales tanto en la fabricación de tejidos como en los hilados de algodón.
La metalmecánica también evidenció un deterioro marcado: funcionó al 39,9% de su capacidad, frente al 50% de noviembre de 2024, afectada principalmente por la caída en la producción de electrodomésticos. En tanto, la industria automotriz operó al 46,3%, un nivel muy inferior al del año anterior, como reflejo de una menor fabricación de unidades en las terminales.
Incluso sectores que se mantuvieron por encima del promedio general mostraron retrocesos. En alimentos y bebidas, la utilización fue del 64,2%, por debajo del registro interanual, debido a una menor elaboración de bebidas y a la baja en la producción de carne vacuna. Algo similar ocurrió en caucho y plástico, donde la actividad cayó tanto en manufacturas plásticas como en neumáticos.
El panorama de noviembre confirma que la industria cerró el año con un nivel de actividad frágil, atravesado por caídas sectoriales profundas y sin señales claras de una recuperación sostenida en el corto plazo.