La industria europea cerró 2025 en recesión, aunque anticipan un repunte para 2026

El sector manufacturero de la Unión Europea volvió a contraerse en diciembre y marcó su peor registro en nueve meses. Francia fue la excepción y los analistas esperan una mejora impulsada por estímulos fiscales y mayor gasto en defensa.

El cierre de 2025 dejó un balance negativo para la industria manufacturera de la Unión Europea, que volvió a mostrar señales de recesión pese a algunos indicios de alivio hacia el final del año. Los últimos datos revelan que la actividad fabril continuó debilitándose, afectada por la caída de la demanda y un contexto internacional complejo, atravesado por tensiones comerciales con Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump.

En diciembre, el índice PMI manufacturero descendió a 48,8 puntos, desde los 49,6 de noviembre, ubicándose en el nivel más bajo desde marzo y confirmando que el sector permanece en terreno contractivo. Economistas del sector privado señalaron que la desaceleración de los pedidos, la reducción de los atrasos y el ajuste de inventarios explican buena parte del deterioro reciente.

Según el análisis de especialistas citados por Ámbito, la persistencia de este escenario explica también la cautela de las empresas en materia de empleo, con nuevos recortes de personal en varias economías del bloque. La industria europea, remarcan, atraviesa un ciclo recesivo casi ininterrumpido desde mediados de 2022, tras la invasión rusa a Ucrania, y si bien durante 2025 se observó cierta estabilización, no alcanzó para consolidar una recuperación sostenida.

En términos de producción, diciembre interrumpió una racha de nueve meses consecutivos de crecimiento industrial en la eurozona. La merma en la entrada de nuevos pedidos volvió a impactar con fuerza y el retroceso en las ventas se profundizó por segundo mes consecutivo, con la mayor intensidad registrada desde comienzos del año.

El desempeño fue dispar entre los países con mayor peso manufacturero. Alemania volvió a mostrar uno de los cuadros más débiles, con el mayor deterioro de condiciones desde febrero del año pasado. Italia y España también registraron lecturas por debajo del umbral de 50 puntos, reflejando nuevas presiones en el sur de Europa, mientras que Grecia exhibió una leve mejora respecto de noviembre.

La nota distintiva llegó desde Francia. La segunda mayor economía del bloque rompió la tendencia general y alcanzó su mejor nivel industrial en más de tres años. Bajo el liderazgo de Emmanuel Macron, el PMI manufacturero francés tocó un máximo de 42 meses, señalando la expansión más sólida desde mediados de 2022.

De cara a 2026, el panorama aparece algo más alentador. Los analistas destacan que el paquete de estímulos económicos en Alemania y el incremento del gasto militar en varios países europeos podrían aportar un nuevo impulso a la industria. En ese sentido, las encuestas de confianza muestran que un número creciente de empresas espera producir más dentro de un año que en la actualidad, lo que abre la puerta a una recuperación gradual tras un 2025 marcado por la debilidad.