Latinoamérica vuelve al radar: las acciones que miran los analistas para 2026

Con valuaciones atractivas y un contexto macro más estable, bancos, tecnología, energía y transporte concentran el interés de los inversores que buscan oportunidades en la región.

De cara a 2026, América Latina empieza a recuperar protagonismo dentro de las carteras globales. Analistas del mercado destacan que, tras años de rezago, la región ofrece un combo poco frecuente: precios relativamente bajos, señales de normalización monetaria y empresas que lograron consolidar modelos de negocio sólidos en sectores clave.

El interés se concentra especialmente en rubros como servicios financieros, comercio electrónico, transporte aéreo, minería e infraestructura energética, en un escenario internacional marcado por una mayor rotación hacia mercados emergentes y un dólar con menor fortaleza relativa.

Desde la óptica de especialistas del mercado, este renovado atractivo no responde solo a un rebote puntual, sino a factores más estructurales. “Hay compañías latinoamericanas con ventajas competitivas claras y una capacidad de crecimiento que el mercado empieza a volver a valorar”, señalan desde el sector financiero internacional.

Entre las acciones más mencionadas aparece Nubank, vista como una apuesta de largo plazo dentro del sistema financiero regional, con amplio margen de expansión pese a la volatilidad de corto plazo. En una línea más consolidada, MercadoLibre sigue siendo considerada por muchos analistas como el activo de mayor calidad del universo accionario latinoamericano, con una posición dominante en comercio electrónico y servicios financieros digitales.

En México, el foco está puesto en Grupo Financiero Banorte, que combina solidez operativa con buenos indicadores de rentabilidad, mientras que América Móvil se mantiene como una alternativa defensiva, respaldada por flujos de caja previsibles y su liderazgo en telecomunicaciones.

En Brasil, Vale aparece como una opción para capturar una eventual reactivación del ciclo industrial global y el aumento de la demanda de metales vinculados a la transición energética. Este tipo de lecturas técnicas y fundamentales coinciden en que varias de estas compañías muestran tendencias de largo plazo bien definidas, según análisis difundidos recientemente por Bloomberg Línea.

Otras miradas regionales amplían el abanico. Desde Credicorp Capital destacan oportunidades en LATAM Airlines, favorecida por valuaciones aún rezagadas y un contexto de tarifas aéreas estables, así como en Ferreycorp, que ha fortalecido sus márgenes gracias al peso creciente de servicios y repuestos vinculados a la minería en Perú.

En el frente energético, Grupo Energía de Bogotá (GEB) gana relevancia por su diversificación regional, su rol estratégico en el transporte de gas y electricidad, y un ambicioso plan de inversiones en infraestructura que apuntala ingresos de largo plazo y dividendos atractivos.

Desde plataformas de inversión regionales también se observa una preferencia creciente por mercados como Chile y Brasil frente a economías desarrolladas con valuaciones más exigentes. En Chile, se destacan acciones bancarias, energéticas y mineras, mientras que en Brasil se recomiendan carteras diversificadas que combinan industria, consumo, infraestructura y servicios ambientales.

El consenso general es claro: sin constituir recomendaciones directas, muchos analistas coinciden en que América Latina ofrece, de cara a 2026, un terreno fértil para quienes buscan exposición a crecimiento, materias primas y recuperación económica en un contexto global más favorable para los emergentes.