Los mercados asiáticos se mantienen firmes pese al ruido geopolítico y rozan máximos históricos

Las bolsas de la región mostraron leves subas en el inicio de la semana, impulsadas por el buen clima en Wall Street y la expectativa de políticas monetarias más flexibles en Estados Unidos.

Las acciones asiáticas comenzaron la jornada del martes con un desempeño estable y, en algunos casos, positivo, logrando sostenerse cerca de niveles récord a pesar del aumento de la tensión geopolítica en distintos puntos del mundo. Los inversores parecen priorizar los fundamentos económicos y el impulso tecnológico por sobre los riesgos externos.

El índice MSCI Asia-Pacífico avanzó alrededor de un 0,1%, encadenando su cuarto día consecutivo en alza. Japón lideró las ganancias, con el Topix subiendo más de 1%, mientras que los mercados de Corea del Sur y Australia operaron con leves retrocesos. En paralelo, los futuros bursátiles anticipaban una apertura favorable para China, en línea con la suba registrada en Wall Street, donde compañías de gran capitalización como Amazon y Tesla impulsaron los índices.

En los mercados de materias primas, el oro y la plata recortaron parte de las ganancias obtenidas tras los recientes acontecimientos en Venezuela, mientras que los bonos del Tesoro estadounidense mostraron estabilidad luego de la caída del rendimiento a 10 años. Esa baja respondió a datos que reflejaron una contracción más profunda de lo esperado en la actividad manufacturera de Estados Unidos durante diciembre, lo que reforzó las apuestas a nuevos recortes de tasas por parte de la Reserva Federal.

Analistas de mercado destacan que, por ahora, los inversores en renta variable parecen relativamente insensibles a los focos de tensión en América Latina. La tendencia alcista que domina los mercados desde hace casi tres años sigue sostenida por la demanda de acciones vinculadas a la tecnología y la inteligencia artificial, un análisis que viene siendo recurrente en reportes financieros internacionales como los que publica Bloomberg.

Desde los mínimos registrados en abril, las bolsas globales lograron una recuperación sólida, apoyadas tanto en la expectativa de una política monetaria más laxa como en el optimismo sobre los beneficios empresariales ligados a la adopción de nuevas tecnologías. Para varios estrategas, el escenario base continúa siendo favorable para los activos de riesgo.

“El caso alcista para las acciones sigue vigente”, señaló Adrian Helfert, director de inversiones de Westwood, al remarcar que los mercados tienden a mirar más allá de episodios geopolíticos puntuales, salvo que deriven en conflictos de mayor alcance.

En esa misma línea, economistas de Morgan Stanley proyectan un año sólido para los activos financieros, con una combinación de políticas fiscales, monetarias y regulatorias que podrían actuar de manera procíclica. En el caso de las acciones, el foco estará puesto en un mayor crecimiento de ganancias, una ampliación del liderazgo bursátil y un renovado dinamismo en fusiones, adquisiciones y financiamiento de proyectos vinculados a la inteligencia artificial.

El optimismo también se reflejó en el mercado de derivados, donde predominan las estrategias alcistas. Según analistas del sector, el posicionamiento actual muestra un cambio claro respecto al tono defensivo que dominó buena parte de 2025.

Mientras tanto, los mercados siguen atentos a la evolución de la situación venezolana, con el petróleo Brent registrando subas moderadas y los bonos del país operando al alza tras los últimos acontecimientos políticos. Aun así, la atención de los inversores comienza a desplazarse hacia los datos económicos clave que se conocerán en Estados Unidos en los próximos días, como el informe de empleo, las cifras del mercado laboral y los indicadores de confianza del consumidor.

De cara al resto de la semana, esos datos podrían ser determinantes para definir el rumbo de la política monetaria estadounidense y, en consecuencia, el pulso de los mercados globales, en un contexto donde el apetito por el riesgo parece, por ahora, mantenerse intacto.