Reino Unido y Francia avanzan en un plan para desplegar fuerzas en Ucrania tras un eventual acuerdo de paz

Los paises firmaron una declaración conjunta para garantizar la seguridad de Kyiv. La iniciativa busca disuadir nuevas ofensivas rusas si se alcanza un alto el fuego.

El Reino Unido y Francia acordaron establecer un marco conjunto para el envío de tropas a Ucrania en el escenario de un eventual acuerdo de paz con Rusia. Así lo confirmó el primer ministro británico, Keir Starmer, tras un encuentro en París con líderes europeos y representantes internacionales que integran la denominada Coalición de los Dispuestos.

El entendimiento quedó plasmado en una “declaración de intenciones” firmada por Starmer y el presidente francés, Emmanuel Macron. El documento prevé que, una vez alcanzado un cese del fuego, ambos países puedan desplegar fuerzas en territorio ucraniano con el objetivo de reforzar la seguridad, apoyar las capacidades defensivas de Kyiv y desalentar futuras agresiones por parte de Moscú.

Según explicó Starmer, el plan contempla la creación de centros militares en distintos puntos de Ucrania y la instalación de infraestructuras protegidas para el almacenamiento de equipamiento y armamento. La iniciativa fue presentada durante una conferencia conjunta con otros dirigentes europeos y enviados de Estados Unidos, en el marco de una reunión que reunió a delegaciones de más de 30 países aliados.

Durante los debates, también se abordó el rol de Washington en las garantías de seguridad. Voceros estadounidenses remarcaron que la Casa Blanca mantiene su compromiso con una salida negociada al conflicto y destacaron avances en los protocolos de seguridad, en línea con lo que informaron medios internacionales como CNN, que siguieron de cerca las conversaciones en la capital francesa.

Desde la OTAN, su secretario general, Mark Rutte, calificó el encuentro como “muy positivo” y aseguró que un esquema de garantías sólidas reduciría al mínimo la posibilidad de que Rusia intente una nueva ofensiva. En contrapartida, el Kremlin ha reiterado en varias oportunidades su rechazo a la presencia de tropas extranjeras en Ucrania, advirtiendo que las consideraría objetivos militares legítimos.

El esquema acordado incluye además un sistema permanente de monitoreo del alto el fuego, liderado por Estados Unidos y respaldado por otros países, junto con asistencia militar de largo plazo. Macron precisó que el objetivo es que Ucrania conserve fuerzas armadas robustas, con capacidad de disuasión en tierra, mar y aire, evitando repetir experiencias previas de acuerdos que luego fueron vulnerados.

Pese a estos avances diplomáticos, los propios líderes reconocieron que la firma de un acuerdo de paz aún no está garantizada. Starmer sostuvo que cualquier entendimiento dependerá de la voluntad de Moscú de realizar concesiones reales y advirtió que, hasta el momento, no hay señales claras de que el presidente Vladimir Putin esté dispuesto a avanzar en esa dirección.

Así, mientras se consolida un plan de seguridad post-conflicto, la comunidad internacional mantiene cautela sobre los tiempos y condiciones necesarias para poner fin a una guerra que ya se extiende por casi cuatro años.