Sur santafesino: técnicos y productores evaluaron el desempeño de maíz y girasol en campo
La región CREA Sur realizó su primera recorrida agronómica del año en Escalante y Colonia Bismark. Se analizaron híbridos, comportamiento sanitario y perspectivas productivas en un contexto climático exigente.
La región CREA Sur de Santa Fe llevó adelante una nueva jornada técnica para recorrer ensayos de maíz temprano y girasol implantados en establecimientos de productores de la red. La actividad, realizada el 12 de febrero, convocó a asesores, empresas semilleras y miembros del equipo regional, con el propósito de intercambiar información sobre genética, manejo y sanidad en condiciones reales de producción.
El recorrido comenzó en Escalante, donde se observaron los ensayos de maíz temprano con la participación de 12 semilleros y la evaluación de 18 híbridos. Posteriormente, la comitiva se trasladó a Colonia Bismark, a unos 40 kilómetros, para analizar los lotes experimentales de girasol incorporados el año pasado a la red de ensayos.
Según explicó Juan Osuna, asesor del CREA Monte Maíz, la particularidad de estas evaluaciones radica en que los materiales se prueban bajo el manejo habitual de cada establecimiento. Esto permite contrastar los resultados en escenarios productivos concretos y dialogar directamente con los técnicos de las empresas proveedoras de genética. Parte de la información difundida durante la jornada fue sistematizada por Contenidos CREA, que viene acompañando el desarrollo de estos ensayos en la región.
En maíz, el análisis sanitario se concentró en enfermedades como roya y tizón, dado que la chicharrita no generó impacto en esta zona durante la campaña. En girasol, se monitorearon patologías relevantes como roya negra, roya blanca, verticillium, esclerotinia y fomopsis, aunque por el momento no se registran niveles significativos debido a la limitada expansión del cultivo en el área.
Las evaluaciones sanitarias ya fueron completadas y permitieron elaborar un “scoring” comparativo del comportamiento de los materiales frente a distintas enfermedades. No obstante, los datos de rendimiento aún están pendientes, ya que se aguarda la cosecha para realizar la medición definitiva, un indicador clave en la toma de decisiones comerciales.
La red de ensayos de la región acumula varias décadas de trabajo comparativo en soja, maíz y trigo, y recientemente sumó al girasol como alternativa dentro de las rotaciones. Tres técnicos están actualmente a cargo del seguimiento de los cultivos y del cumplimiento de protocolos metodológicos que aseguran consistencia en los resultados.
Durante las recorridas, además de observar los lotes, se generaron intercambios técnicos sobre estrategias de manejo. Se discutieron variables como fecha de siembra, densidad y fertilización, analizando cómo influyeron en el desempeño de cada híbrido y qué ajustes podrían aplicarse en futuras campañas. El formato presencial, frente al lote, facilita ese tipo de análisis comparativo en tiempo real.
En cuanto al estado general de la campaña, tras un inicio favorable, la región enfrentó restricciones hídricas y temperaturas elevadas desde fines de diciembre. En maíz de primera, los planteos en ambientes de mayor potencial lograron atravesar el período crítico con reservas suficientes, aunque se prevé una leve merma en el peso de los granos respecto de las expectativas iniciales.
La situación es más compleja en soja de primera, particularmente en los grupos IV medio, que atravesaron su etapa reproductiva bajo déficit hídrico. En soja de segunda, el panorama es dispar: los lotes sembrados temprano fueron los más afectados, mientras que los implantados más tarde muestran mejores perspectivas.
En este escenario, el girasol vuelve a posicionarse como opción estratégica dentro de la rotación, especialmente por su mayor tolerancia al estrés hídrico frente a otros cultivos estivales. Los resultados productivos finales, que se conocerán en las próximas semanas, terminarán de delinear el mapa varietal para la próxima campaña en el sur santafesino.