Una firma argentina desembarca en Alemania y apuesta al biogás como motor de expansión internacional

Dosbio avanza con una planta piloto en Europa y refuerza su estrategia de economía circular. El foco está puesto en transformar residuos orgánicos en energía renovable y productos de alto valor agregado.

La empresa argentina Dosbio dio un nuevo paso en su proceso de internacionalización con el inicio de operaciones en Alemania, donde construirá una planta piloto orientada a la producción de biogás y derivados. La iniciativa forma parte de una estrategia que combina innovación tecnológica, aprovechamiento de residuos orgánicos y desarrollo de energías renovables con proyección global.

Con base en un modelo de economía circular, la compañía trabaja sobre la transformación de desechos avícolas y biomasa residual en activos energéticos como biogás, biometano y biofertilizantes. Desde sus proyectos en Entre Ríos y Santa Fe, Dosbio busca posicionarse como un actor emergente en el mercado de las denominadas “moléculas verdes”, con destino tanto al mercado interno como al europeo.

Creada en 2015 y encabezada por su CEO Juan Khouri, la firma desarrolla lo que denomina “yacimientos bioenergéticos”, un concepto que integra producción de Biogás, Biometano, BioGNL, BioGNC y BioCO₂. El objetivo es doble: ofrecer una solución ambiental a la gestión de residuos orgánicos y, al mismo tiempo, reemplazar combustibles fósiles para cubrir parte de la demanda energética con fuentes no convencionales.

Uno de los avances clave del proyecto fue la cooperación tecnológica con el gobierno de Entre Ríos, destinada a analizar la viabilidad económica de convertir guano aviar y cama de pollo en energía renovable. Según explicaron desde la empresa, esta experiencia permite resolver un problema estructural para municipios y productores, generando además energía y subproductos con valor comercial, en una línea que ya fue destacada por medios especializados del sector agroindustrial como TodoAgro.

El plan de crecimiento contempla inversiones cercanas a los 200 millones de dólares para la instalación de dos plantas de biogás en áreas próximas a Crespo y San José. La meta es alcanzar, en un plazo de ocho años, una producción de 300.000 metros cúbicos diarios de biometano y encuadrar el proyecto dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones.

Parte del biometano se inyectará en los gasoductos existentes, mientras que el volumen excedente será licuado para su exportación como BioGNL. Desde Dosbio remarcan que el potencial bioenergético de Entre Ríos, medido en volumen de gas, resulta comparable al de históricos yacimientos convencionales del país.

Durante 2026, la estrategia se fortaleció con la firma de acuerdos con la provincia de Entre Ríos y el municipio de Crespo, que permitirán poner en funcionamiento un biodigestor mientras avanzan los estudios de prefactibilidad para el desarrollo a gran escala.

En paralelo, la expansión en Santa Fe incluye la construcción de una central térmica de biogás que servirá como base para un proyecto piloto asociado a derivados de hidrógeno verde. Esta iniciativa se articula con la llegada de la empresa a Europa a través de su filial Dosbio GmbH, con sede en Alemania.

El desembarco en el mercado europeo se vio impulsado por la obtención, en 2024, de una patente internacional para la solidificación de efluentes líquidos y su conversión en biofertilizantes multinutrientes. Según explicó Verónica Tito, socia y directora de Asuntos Legales y Corporativos, este desarrollo despertó un fuerte interés tras su presentación en la feria Euroter Energy.

A partir de ese vínculo y con el acompañamiento de la Cámara de Industria y Comercio de Alemania en la Argentina, la empresa avanzó en la creación de su filial europea y cerró sus primeros acuerdos de comercialización en Hamburgo, con foco en la distribución dentro de la Unión Europea.

En el plano local, Dosbio apunta a reducir su dependencia de los contratos de venta de energía eléctrica a CAMMESA, apoyando su modelo en la industrialización de subproductos con alta demanda internacional, lo que mejora la competitividad económica del negocio.

Desde la compañía sostienen que el desafío central es demostrar que las bioenergías pueden producirse a precios competitivos, especialmente para sectores con crecientes exigencias de descarbonización, como el transporte pesado, el sector marítimo y las grandes industrias exportadoras.

Con un marco regulatorio que ya habilita la inyección de biometano en las redes de gas natural, la empresa ve una oportunidad concreta para el despliegue de estas tecnologías en la Argentina. Mientras el hidrógeno verde aún se encuentra en etapa de consolidación, los derivados biogénicos ya muestran un desarrollo comercial avanzado en Europa.

De esta manera, Dosbio busca impulsar economías regionales, reducir emisiones y transformar un problema ambiental en una oportunidad de desarrollo tecnológico y exportación de valor agregado argentino.