El petróleo se desploma tras la decisión de Trump de frenar ataques contra Irán

El Brent llegó a caer más de 14% ante expectativas de desescalada en Medio Oriente y posible normalización del suministro energético.

El precio internacional del petróleo registró una fuerte caída luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la suspensión temporal de los ataques contra infraestructuras energéticas en Irán, en un gesto orientado a facilitar negociaciones diplomáticas.

El barril de Brent, referencia global, llegó a desplomarse más de un 14% hasta ubicarse en torno a los 96 dólares, aunque posteriormente recortó parte de esas pérdidas a medida que el mercado procesaba la información.

La decisión de Washington de pausar las operaciones militares por un período de cinco días se produjo tras lo que Trump calificó como “conversaciones productivas” con Irán, en el marco de un posible acuerdo para poner fin a las hostilidades en Medio Oriente.

El conflicto, iniciado a fines de febrero, había generado una fuerte disrupción en los mercados energéticos internacionales, especialmente por el impacto sobre el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte global de petróleo que quedó prácticamente paralizada.

Según estimaciones de organismos internacionales, esta situación derivó en una de las mayores interrupciones de suministro de crudo de la historia, impulsando una escalada acelerada de los precios energéticos en las últimas semanas.

En este contexto, el anuncio de una posible desescalada generó un cambio abrupto en las expectativas del mercado, con operadores anticipando una eventual reanudación de los flujos de petróleo si se estabiliza la situación geopolítica.

Sin embargo, analistas advierten que la recuperación del suministro dependerá no solo de los acuerdos políticos, sino también de la rapidez con la que las compañías navieras retomen sus operaciones en la región, todavía atravesada por altos niveles de incertidumbre.

El comportamiento reciente del crudo refleja la elevada sensibilidad de los mercados energéticos frente a eventos geopolíticos, en un escenario donde las tensiones internacionales continúan siendo el principal factor de volatilidad para los precios globales.