El S&P 500 sube por octava jornada consecutiva tras un dato de inflación en línea con lo esperado
El índice acumula su mejor semana desde noviembre, respaldado por la moderación de la inflación subyacente y la expectativa de avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán. El petróleo sigue elevado y la Fed mantiene su postura de pausa.
Las acciones en Estados Unidos abrieron al alza este viernes y el S&P 500 se encaminó a su mejor semana desde noviembre, acumulando su octava jornada consecutiva de ganancias con un avance del 0,29% en las primeras operaciones, según informó Bloomberg Línea. El tono positivo se sostuvo pese a que el índice de precios al consumidor de marzo mostró un fuerte repunte, ya que el dato se ubicó en línea con las estimaciones del mercado.
La inflación de marzo registró una suba mensual del 0,9%, la mayor desde 2022, llevando la tasa interanual al 3,3%. Sin embargo, el componente que más importa para la política monetaria —la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía— subió apenas un 0,2%, y los precios de bienes sin esos componentes avanzaron solo un 0,1% por segundo mes consecutivo. Incluso los alimentos registraron una caída del 0,2%, con descensos en carnes, lácteos y huevos. Brian Jacobsen, economista de Annex Wealth Management, señaló que «no hay señales, por ahora, de que los altos precios de la energía se estén trasladando a la inflación subyacente», sugiriendo que las empresas están absorbiendo inicialmente el impacto.
El shock energético sí comenzó a filtrarse en algunos servicios: las tarifas aéreas subieron un 2,7% y compañías como Delta Air Lines y el servicio postal estadounidense anticiparon nuevos aumentos de precios. Bret Kenwell, de eToro, fue directo: «El mensaje es claro, la inflación sigue siendo persistente», lo que probablemente mantenga a la Reserva Federal en pausa. Los mercados redujeron sus apuestas por recortes de tasas en 2026, aunque algunos economistas aún prevén ajustes hacia fin de año.
En el frente geopolítico, los inversores mantienen los ojos puestos en las negociaciones entre Washington y Teherán previstas para el fin de semana en Pakistán. La tregua sigue siendo frágil, con tensiones persistentes en el estrecho de Ormuz y enfrentamientos entre Israel y Hezbollah. Analistas de JPMorgan advirtieron que, si la normalización del flujo por Ormuz se demora, los precios del crudo podrían subir entre 15 y 20 dólares adicionales por barril, acercándose nuevamente a los 120 dólares. El oro, en tanto, se encamina a una tercera semana de ganancias cotizando cerca de los 4.760 dólares la onza, sostenido por la demanda de bancos centrales y la incertidumbre geopolítica.
Los mercados emergentes también sumaron a la jornada positiva, con sus acciones encaminadas a su mejor desempeño semanal desde 2020 y sus monedas registrando su mayor ganancia en meses. En América Latina, el peso chileno, el real brasileño, el peso mexicano, el peso argentino y el peso colombiano avanzaron frente al dólar, que retrocede a nivel global con el índice DXY en torno a los 98 puntos.
En el plano corporativo, TSMC reportó ingresos trimestrales de 35.600 millones de dólares, un aumento interanual del 35% que superó las estimaciones del mercado, impulsado por pedidos de Nvidia y Apple. Anthropic firmó un acuerdo multianual con CoreWeave para alquilar capacidad de centros de datos y escalar el despliegue de sus modelos de inteligencia artificial. Ares Management planea lanzar un nuevo fondo de crédito directo de 20.000 millones de dólares, más acotado que su vehículo anterior de 33.600 millones.