La prima del Brent frente al crudo de Medio Oriente toca su nivel más alto desde 2022

La escalada militar en Irán disparó la brecha entre el Brent y el crudo de Dubái. El EFS superó los US$6 por barril en medio de la paralización del tráfico por el Estrecho de Ormuz.

Los futuros del crudo Brent alcanzaron la mayor prima frente al referencial de Dubái desde 2022, tras la suba del petróleo provocada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, según informó Bloomberg Línea.

El intercambio de futuros por swaps (EFS, por sus siglas en inglés) superó los US$6 por barril, cuando la semana pasada se ubicaba por debajo de los US$2 antes del inicio del conflicto. Este diferencial refleja la creciente tensión en los mercados energéticos y la incertidumbre sobre el suministro desde Medio Oriente.

Si bien el Brent —referencia global— registró fuertes subas, el mercado del crudo extrabursátil de Dubái mostró señales de desorganización. El transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz se vio paralizado, afectando el flujo de crudo regional y reduciendo la actividad comercial, incluyendo los futuros de Omán.

El Estrecho de Ormuz es un punto estratégico para el comercio energético mundial, ya que por allí transita una porción significativa del petróleo exportado desde el Golfo Pérsico. La interrupción del tráfico marítimo elevó las primas de riesgo y encareció los costos logísticos.

Impacto en el transporte y riesgo de suministro

Otro factor que presiona los precios es el aumento del costo del transporte marítimo. La disponibilidad de buques tanque en la zona se redujo significativamente, encareciendo los fletes para el crudo que aún logra salir de la región.

Analistas de JPMorgan Chase & Co. advirtieron que si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado por más de tres semanas podrían comenzar cierres operativos en la región debido a la acumulación de inventarios y la imposibilidad de exportar.

La ampliación de la brecha entre el Brent y el crudo de Dubái evidencia cómo el conflicto en Medio Oriente está alterando las referencias de precios y elevando la volatilidad en el mercado petrolero global, con posibles repercusiones sobre la inflación y la estabilidad financiera internacional.