Wall Street sube con el petróleo en baja y la mirada puesta en Trump y Xi

Las acciones estadounidenses comenzaron la semana con avances, mientras el retroceso del crudo alivió parte de la presión inflacionaria y los rendimientos de los bonos del Tesoro descendieron. Los mercados también siguen de cerca las señales previas al encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping.

Wall Street inició la semana con ganancias, favorecida por una nueva caída del precio del petróleo y por una baja en los rendimientos de los bonos estadounidenses. El S&P 500 avanzaba 0,64%, el Nasdaq subía 0,81% y el Dow Jones Industrial ganaba 0,59%, en una jornada marcada también por las expectativas alrededor de las conversaciones entre Estados Unidos y China.

El alivio se trasladó al mercado de deuda, donde el rendimiento del bono del Tesoro a diez años retrocedía cinco puntos básicos hasta ubicarse en torno al 4,95%. La combinación de menores precios de la energía y cierta distensión en los mercados financieros permitió reducir, al menos parcialmente, las preocupaciones que habían dominado las últimas semanas en torno a la inflación y al encarecimiento del financiamiento.

Según informó Bloomberg Línea, los inversores también recibieron de manera favorable las señales de diálogo entre Washington y Beijing en temas vinculados con comercio, inversión e inteligencia artificial. La próxima cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping aparece así como uno de los principales focos de atención, en medio de una relación bilateral atravesada por disputas comerciales y tecnológicas.

El petróleo volvió a ocupar un lugar central durante la jornada. El Brent para noviembre caía 2,2% hasta los US$101,57 por barril, mientras que el WTI para octubre retrocedía en la misma proporción, hasta los US$98,07. El Brent acumulaba cuatro ruedas consecutivas a la baja, su racha negativa más prolongada desde junio.

El descenso estuvo relacionado con nuevas señales diplomáticas en torno a las tensiones entre Estados Unidos e Irán y con una mayor circulación de cargamentos por el estrecho de Ormuz. Trump manifestó que probablemente estaría dispuesto a reunirse con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, durante la Asamblea General de Naciones Unidas, mientras autoridades militares estadounidenses informaron que los flujos de petróleo y gas natural licuado por la zona alcanzaron su mayor nivel en seis meses.

A eso se sumó una recuperación de las exportaciones saudíes, que habrían superado los cuatro millones de barriles diarios durante septiembre, frente a los 2,4 millones registrados en agosto. La mejora en los flujos contribuyó a reducir parte de la prima geopolítica incorporada a los precios, aunque persisten riesgos vinculados con la infraestructura energética de Arabia Saudita y con la evolución de las tensiones regionales.

El comportamiento del petróleo resulta especialmente relevante para la Reserva Federal, que la semana pasada subió la tasa de interés por primera vez desde 2023. La autoridad monetaria continúa enfrentando un escenario complejo, con presiones inflacionarias derivadas de los precios de la energía y señales de enfriamiento en algunos sectores de la economía.

Los inversores seguirán esta semana las intervenciones de distintos funcionarios de la Fed y la publicación de los índices preliminares de actividad manufacturera y de servicios de septiembre. La trayectoria de los rendimientos de los bonos continuará siendo uno de los principales factores para determinar el comportamiento de las acciones estadounidenses.

Pese al avance de la jornada, algunos analistas mantienen una postura cautelosa respecto de las valuaciones de Wall Street. Morgan Stanley advirtió que una nueva suba de los precios de la energía o un endurecimiento adicional de las condiciones financieras podría generar una corrección del S&P 500, aunque mantiene una perspectiva positiva hacia el cierre del año.

El mayor apetito por el riesgo también alcanzó al mercado de criptomonedas. El bitcoin llegó a avanzar más de 5% y superó los US$85.000, su mayor nivel en ocho meses, mientras que el ether registró ganancias superiores al 4%. La capitalización total del mercado de activos digitales alcanzó aproximadamente US$2,8 billones.

En el mercado de materias primas, el cobre avanzaba 1,2% y se mantenía cerca de sus máximos históricos, apoyado por señales de menor disponibilidad en China y por interrupciones previstas en algunas refinerías. El oro, en cambio, retrocedía 0,8% ante la expectativa de que la Reserva Federal pueda mantener una política monetaria restrictiva.

Las monedas latinoamericanas también mostraban un mejor desempeño frente al dólar. El real brasileño y los pesos chileno, mexicano y colombiano registraban avances, mientras que el peso argentino se movía en sentido contrario. Los operadores continúan evaluando el impacto de las tasas estadounidenses y de la fortaleza global del dólar sobre los mercados emergentes.

La jornada dejó así a los inversores concentrados en tres variables principales: la evolución del petróleo, el comportamiento de los rendimientos de los bonos del Tesoro y las señales políticas que puedan surgir antes del encuentro entre Trump y Xi. La combinación de estos factores marcará buena parte del rumbo de los mercados internacionales durante los próximos días.