Wall Street sube impulsado por la distensión en Medio Oriente y la recuperación del apetito por el riesgo

Los mercados estadounidenses cerraron en terreno positivo luego del acercamiento entre Estados Unidos e Irán, mientras la Reserva Federal mantuvo una postura cautelosa sobre las tasas de interés y el dólar alcanzó nuevos máximos en 2025.

Wall Street cerró la jornada con ganancias impulsadas por la reducción de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, un escenario que renovó el apetito por el riesgo entre los inversores y favoreció un mejor desempeño de los principales índices bursátiles estadounidenses.

El alivio en los mercados llegó tras un acuerdo preliminar entre Estados Unidos e Irán que abre la puerta a una normalización gradual del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo. La expectativa de una menor presión sobre el suministro global de petróleo contribuyó a moderar los temores inflacionarios y fortaleció la confianza de los inversores.

En este contexto, el S&P 500 avanzó más de un 1%, mientras que el Nasdaq registró una suba cercana al 2%, impulsado principalmente por las compañías tecnológicas y el sector de los semiconductores.

Uno de los movimientos más destacados de la jornada estuvo protagonizado por Intel y Apple, luego de que trascendiera la posibilidad de una colaboración para el diseño y fabricación de chips en territorio estadounidense. La noticia fortaleció las expectativas sobre una mayor relocalización industrial y el desarrollo tecnológico dentro de Estados Unidos.

El mercado energético también reaccionó positivamente. Los precios internacionales del petróleo retrocedieron debido a las perspectivas de una recuperación más rápida de la oferta proveniente de Medio Oriente. Esta situación alivió parte de las preocupaciones que venían condicionando las expectativas de inflación global.

Sin embargo, la Reserva Federal mantuvo un discurso prudente respecto a la política monetaria. Las autoridades reiteraron su compromiso con el objetivo de inflación del 2% y dejaron entrever que las tasas de interés podrían permanecer elevadas durante un período más prolongado.

Ese mensaje impulsó la fortaleza del dólar, que alcanzó sus niveles más altos del año frente a varias monedas internacionales. En América Latina, la mayoría de las divisas registró retrocesos, afectadas por la mayor demanda global de activos denominados en dólares.

Los analistas consideran que la combinación entre la disminución de las tensiones geopolíticas y la moderación de los precios energéticos podría sostener el optimismo en los mercados durante las próximas semanas, aunque advierten que la evolución de la inflación y las futuras decisiones de la Reserva Federal continuarán siendo los principales factores de incertidumbre para los inversores.