Caputo minimizó el impacto de los autos híbridos chinos y negó una irrupción masiva en el mercado
El ministro de Economía aseguró que el ingreso de vehículos eléctricos desde China representa una porción acotada de los patentamientos y buscó llevar calma frente a las críticas por la apertura comercial.
En medio de la apertura del comercio y de los cambios que atraviesa el sector automotor, el ministro de Economía, Luis Caputo, relativizó el impacto del ingreso de vehículos híbridos y eléctricos provenientes de China y descartó que se trate de una amenaza para la industria local. Según sostuvo, no habrá una llegada masiva de autos chinos al país, pese a la reciente importación de miles de unidades.
El funcionario se refirió al arribo de un buque con alrededor de 7.000 vehículos eléctricos y explicó que este tipo de unidades representa una fracción menor del mercado. De acuerdo con sus datos, los autos eléctricos e híbridos explicaron el 8,5% de los patentamientos del año pasado y solo el 4% correspondió a modelos de origen chino, cifras que —a su entender— desmienten la idea de una “invasión” de marcas asiáticas.
Caputo realizó estas declaraciones en una entrevista radial y remarcó que el debate se da en un contexto de transformación global de la industria automotriz, donde la movilidad eléctrica gana terreno de manera gradual. En ese marco, recordó que la Argentina no produce automóviles destinados al mercado interno, sino principalmente camionetas, gran parte de las cuales se exportan.
El ministro también aludió a las críticas expresadas por sectores políticos e industriales, entre ellos el diputado Miguel Pichetto, quien había manifestado preocupación por el aumento de importaciones desde China. Frente a esos cuestionamientos, Caputo reiteró que la estructura productiva local no se ve directamente afectada por el ingreso de estos vehículos.
El tema volvió a instalarse en la agenda económica en paralelo a discusiones más amplias sobre inflación, tipo de cambio y apertura comercial, cuestiones que el propio Caputo abordó en distintas entrevistas recientes, según consignaron medios especializados como Ámbito. En ese sentido, insistió en que el proceso de desinflación continuará y tenderá a converger con estándares internacionales.
Mientras tanto, algunas marcas chinas comenzaron a ganar visibilidad en el mercado argentino. Es el caso de BYD, uno de los principales fabricantes mundiales de autos eléctricos, que inició su desembarco local con modelos urbanos de bajo costo relativo y diseño compacto, orientados a segmentos específicos del consumo.
Así, el Gobierno busca enmarcar el ingreso de vehículos eléctricos chinos como parte de una transición gradual del mercado automotor, más que como un fenómeno disruptivo, en un escenario donde la apertura comercial y la modernización del parque automotor siguen generando debate.