Estados Unidos reduce aranceles a productos derivados del acero, aluminio y cobre hasta 2027

La administración de Donald Trump anunció una rebaja arancelaria para una serie de bienes industriales y equipamientos que utilicen metales estratégicos. La medida busca estimular inversiones y fortalecer la producción manufacturera estadounidense.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto que reduce los aranceles aplicados a determinadas importaciones de productos derivados del acero, aluminio y cobre, en una medida orientada a fortalecer la actividad industrial y fomentar nuevas inversiones productivas.

La normativa establece una reducción al 15% para diversas categorías de bienes manufacturados y equipos industriales, mientras que algunos productos que incorporen una elevada proporción de acero o aluminio producido en Estados Unidos podrán acceder a una tasa reducida del 10%. Los cambios comenzarán a regir el 8 de junio y permanecerán vigentes hasta el 31 de diciembre de 2027.

Entre los productos alcanzados por la rebaja se encuentran determinados equipos de climatización, calefacción y ventilación, maquinaria agrícola y diversos bienes de capital utilizados en actividades productivas. También podrán beneficiarse algunos equipos industriales móviles, como montacargas y topadoras, siempre que provengan de países con acuerdos comerciales habilitados para recibir ese tratamiento preferencial.

Según informó Ámbito, uno de los principales objetivos de la medida es incentivar inversiones de corto plazo destinadas a fortalecer la base industrial estadounidense y promover una mayor utilización de insumos producidos localmente.

La normativa contempla además incentivos específicos para fabricantes extranjeros cuyos productos incorporen al menos un 85% de acero o aluminio estadounidense, calculado en función del peso total de los materiales utilizados. En esos casos, las importaciones podrán acceder a una alícuota reducida del 10%.

No obstante, el decreto también incorpora nuevas categorías de productos que seguirán sujetas a aranceles más elevados. Entre ellas figuran las estanterías de acero y las planchas litográficas de aluminio, que continuarán tributando una tasa del 25%.

La decisión se enmarca en la estrategia industrial impulsada por la Casa Blanca para reforzar la producción manufacturera nacional, estimular el empleo en sectores estratégicos y reducir la dependencia de proveedores externos en cadenas consideradas críticas para la economía estadounidense.

El anuncio llega en un contexto de reconfiguración del comercio internacional y de creciente competencia industrial entre las principales economías del mundo, donde los metales estratégicos como el acero, el aluminio y el cobre ocupan un lugar central por su importancia en sectores como la construcción, la energía, la industria automotriz y la infraestructura tecnológica.