En Panamá, 83 mil personas dejaron el umbral de la pobreza entre 2022 y 2025

El Índice de Pobreza Multidimensional del Ministerio de Economía y Finanzas muestra una caída de 2,3 puntos porcentuales en el indicador, aunque la tasa de desempleo alcanza el 10,4%, dejando a más de 227 mil ciudadanos sin trabajo.

Un total de 83.949 personas en Panamá dejaron de estar en situación de pobreza multidimensional entre 2022 y 2025, según datos del Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) del Ministerio de Economía y Finanzas, difundidos por Infobae. El informe oficial sostiene que la reducción de la pobreza representa una caída de 2,3 puntos porcentuales en el indicador, pasando del 14,7% al 12,4% en ese período. Sin embargo, la última Encuesta del Mercado Laboral de la Contraloría General de la República revela que la tasa de desempleo en el país ha alcanzado el 10,4%, dejando a más de 227 mil ciudadanos sin trabajo.

El IPM, basado en la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Censo, muestra avances en la mayoría de los ámbitos evaluados. De los 17 indicadores de privación, 15 reflejaron mejoras, con progresos en rubros como educación, vivienda, servicios básicos, empleo, salud y entorno. Entre los logros más notables, el documento destaca que 3.407 viviendas en zonas rurales, comarcales y de difícil acceso fueron electrificadas, lo que redujo en 39,8% la privación relacionada con la falta de electricidad. En el ámbito de la salud, la introducción de la herramienta SIPWEB PLUS para el monitoreo prenatal contribuyó a disminuir en 33% la privación asociada al control del embarazo. Además, las mejoras en la conectividad terrestre, mediante obras viales y programas de mantenimiento, permitieron reducir en 31,1% la carencia vinculada al acceso a rutas de comunicación.

«Las regiones con mayores retrocesos en pobreza multidimensional fueron territorios históricamente postergados», se afirma en el informe, que detalla que en la Comarca Emberá se observó una baja de 16 puntos porcentuales, mientras que en Bocas del Toro el descenso fue de 9,9 puntos y en la Comarca Ngäbe Buglé, de 7,9 puntos. El informe también indica que la «intensidad» de la pobreza disminuyó: quienes permanecen en esta condición conviven, en promedio, con menos privaciones simultáneas. El IPM se consolida como una herramienta para orientar políticas públicas y focalizar la inversión según las necesidades específicas de cada territorio.

Por otro lado, en el ámbito legislativo, el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, presentó un proyecto de ley ante la Asamblea Nacional para modificar el esquema del Impuesto a la Transferencia de Bienes Inmuebles (ITBI) sobre la primera venta de viviendas nuevas. La propuesta establece una exención para los primeros $120.000 de la base imponible en la operación de venta, sin importar el valor total del inmueble. Para propiedades con bases imponibles entre $120.000 y $200.000, se aplicará una escala tributaria preferencial solo sobre el excedente. En casos superiores a $200.000, se mantiene la exención para el tramo inicial y el resto tributa bajo el régimen general.

Chapman subrayó que el acceso a una vivienda adecuada contribuye a la estabilidad familiar, al patrimonio y a la movilidad social, además de dinamizar sectores como la construcción, la industria de materiales y los servicios profesionales y financieros. El diseño del beneficio tributario concentra su impacto en los segmentos de vivienda social, evitando que aumentos en el valor de una propiedad eliminen completamente la exención fiscal. Aunque el ITBI corresponde legalmente al vendedor, el Ejecutivo explicó que su estructura incide en los costos y la viabilidad de los desarrollos inmobiliarios, pudiendo influir en el precio final de las viviendas. Para compensar el impacto fiscal de la propuesta, el Gobierno presentó en paralelo una iniciativa para modernizar el Impuesto a la Transferencia de Bienes Corporales Muebles y la Prestación de Servicios (ITBMS), incluyendo operaciones digitales y tecnológicas actualmente no reguladas.