México enviará brigadas de rescate y apoyo sanitario a Venezuela tras dos fuertes terremotos
Claudia Sheinbaum expresó su solidaridad con el pueblo venezolano y ordenó preparar asistencia humanitaria luego de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron al estado Yaracuy. La ayuda solicitada incluye personal especializado en rescate y sanidad.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que su gobierno prepara el envío de apoyo especializado a Venezuela tras los dos fuertes terremotos que sacudieron al país sudamericano durante la tarde del miércoles 24 de junio de 2026. La asistencia mexicana estará orientada, en principio, al despliegue de brigadas de rescate y personal sanitario.
Los movimientos sísmicos se registraron en el estado Yaracuy. El primero, de magnitud 7,2, ocurrió a las 18:04, hora venezolana. Apenas 39 segundos después se produjo un segundo sismo de magnitud 7,5, con epicentro localizado a 23 kilómetros al sureste de Yumare. Ambos alcanzaron intensidad IX en la escala de Mercalli, un nivel asociado a daños severos y al colapso de numerosas estructuras de mampostería.
A través de su cuenta en la red social X, Sheinbaum expresó la solidaridad de México con Venezuela y confirmó que la Secretaría de Relaciones Exteriores ya estableció contacto con el gobierno de ese país. Según explicó, la ayuda se organizará en función de los requerimientos planteados por las autoridades venezolanas.
“Nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela. La Secretaría de Relaciones Exteriores ha entrado en contacto con el gobierno del hermano país y ya he instruido la preparación de la ayuda necesaria. Por ahora nos han solicitado apoyo con personal especializado en rescate y de sanidad. México siempre es y será solidario”, publicó la mandataria mexicana.
De acuerdo con lo informado por Infobae, los sismos figuran entre los más fuertes registrados en territorio venezolano en más de un siglo. En Caracas se reportaron edificios colapsados, cortes de electricidad y fallas en los servicios de telefonía e internet. Horas después de los temblores, la presidenta venezolana Delcy Rodríguez declaró el estado de emergencia.
La Embajada de México en Venezuela también activó canales de contacto para asistir a ciudadanos mexicanos que pudieran haber resultado afectados por la emergencia. La representación diplomática pidió a los connacionales comunicarse al teléfono +58 412-2524675 o al correo embvenezuela@sre.gob.mx, además de seguir las recomendaciones emitidas por las autoridades locales de protección civil.
La sede diplomática había informado previamente que la atención al público permanecería suspendida entre el 22 de junio y el 5 de julio de 2026 debido al traslado de sus oficinas a una nueva sede. Sin embargo, aclaró que las emergencias consulares continuarán activas las 24 horas durante ese período y que los servicios regulares se retomarán el 6 de julio.
En la capital venezolana, los reportes dan cuenta de daños en edificios residenciales, interrupciones del suministro eléctrico y problemas en las comunicaciones. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, confirmó el despliegue de equipos de emergencia en las zonas más afectadas y señaló que los mayores daños se concentran en el este de Caracas.
Cabello mencionó particularmente a Los Palos Grandes y Altamira, sectores que describió como una zona sísmica natural de la ciudad. Según indicó, allí se observan situaciones “muy alarmantes” desde el punto de vista de los daños materiales. Minutos antes, el funcionario había señalado que todo indicaba que el movimiento había sido superior a los siete puntos de magnitud, aunque todavía aguardaban los informes definitivos.
Tras los sismos principales, se registraron varias réplicas en la zona de Yaracuy y Maracay, lo que mantuvo en alerta a la población y a los equipos de emergencia. Hasta el momento no se difundieron cifras oficiales de personas heridas o fallecidas.
En paralelo, una alerta de tsunami que había sido emitida para parte del Caribe fue retirada posteriormente por las autoridades, mientras continuaban las tareas de evaluación de daños y asistencia en las zonas más golpeadas por el desastre.