Avanza la cosecha de trigo en el centro norte santafesino con buenos rindes y expectativas favorables

Las primeras trillas de la campaña 2025 comenzaron en los departamentos Nueve de Julio, Vera y General Obligado, con rendimientos promedio de entre 33 y 35 quintales por hectárea. El informe del SEA destaca el buen estado de los cultivos y una mejora general en la disponibilidad de agua útil en los suelos.

La cosecha de trigo ya comenzó en el centro norte de la provincia de Santa Fe, donde los primeros lotes recolectados presentan rindes considerados buenos a muy buenos, según el informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) difundido por la Bolsa de Comercio de Santa Fe. El reporte, correspondiente al período entre el 15 y el 21 de octubre de 2025, detalla que las precipitaciones registradas en los últimos días contribuyeron a la recuperación del agua útil en los perfiles del suelo, pese a que en algunas zonas persiste un leve déficit hídrico.

En los departamentos Nueve de Julio, Vera y General Obligado, los trigales más adelantados ya entraron en la fase de cosecha, con rendimientos promedios entre 33 y 35 quintales por hectárea. Si bien los granos presentan niveles de humedad elevados, cercanos al 17%, los resultados iniciales generaron expectativas positivas para la continuidad de la recolección. En paralelo, se mantienen los monitoreos de sanidad y controles preventivos para anticipar posibles ajustes en el manejo del cultivo.

El documento —elaborado a partir del seguimiento de campo del SEA y reproducido por el medio especializado TodoAgro— indica que los 476.500 hectáreas sembradas con trigo en esta campaña mostraron buen stand de plantas, adecuada sanidad y equilibrio con las condiciones climáticas. Las variedades de ciclo largo, intermedio y corto avanzaron sin mayores problemas durante la fructificación y el inicio de la madurez, con baja incidencia de enfermedades.

Además, el informe destaca el progreso de otros cultivos en la región. El girasol alcanzó una siembra de 160.000 hectáreas, un 18% más que en el ciclo anterior, con cultivares en muy buen estado vegetativo. En tanto, el maíz temprano llegó a 95.000 hectáreas implantadas, lo que representa un incremento del 20% respecto a la campaña pasada. Las condiciones de humedad y temperatura favorecieron su desarrollo inicial y alentaron la adopción de tecnologías de punta por parte de los productores, ante la expectativa de altos rendimientos.

En cuanto a la disponibilidad de agua útil, las lluvias ocurridas entre agosto y septiembre produjeron una recuperación progresiva de la humedad en los suelos, aunque el informe aclara que persisten sectores del oeste con humedad superficial limitada en los primeros centímetros del perfil.

La combinación de factores climáticos, tecnológicos y de manejo definirá, según el SEA, el rumbo final de la campaña fina y las proyecciones de la próxima cosecha gruesa 2025/2026. Aun con las particularidades zonales y los contrastes en la distribución de las lluvias, el balance inicial permite anticipar un inicio alentador para la producción triguera santafesina.