Bolivia: Demoras en certificados del INIAF complican las exportaciones de semillas
El sector semillero advirtió que los retrasos en la documentación necesaria para vender al exterior generaron incumplimientos comerciales, incertidumbre en mercados internacionales y pérdidas en material de alto valor genético. A esto se sumaron los efectos de los bloqueos en rutas, que afectaron el traslado de semillas desde distintas zonas productivas.
El sector semillero expresó su preocupación por las demoras registradas en la emisión de certificados del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal, una situación que dificultó el cumplimiento de compromisos comerciales internacionales y generó incertidumbre sobre la continuidad de algunos mercados de exportación.
El presidente de la Asociación de Productores de Semillas, Pedro Pellegrino, informó que durante más de 30 días no se emitieron los certificados requeridos para habilitar las exportaciones del sector. Estos documentos son indispensables para que las semillas puedan ingresar formalmente a los mercados internacionales.
Según explicó, el retraso provocó demoras en la entrega de pedidos ya comprometidos por empresas semilleras con compradores del exterior, lo que representa un riesgo para la imagen comercial del país y para la confianza construida con los mercados internacionales.
“El certificado del INIAF es el documento que permite que las semillas puedan ser exportadas. Este retraso generó un problema importante para cumplir contratos internacionales y entregar productos en los plazos establecidos”, señaló Pellegrino.
Desde el sector indicaron que el inconveniente estaría vinculado con demoras en el pago de membresías internacionales que debía realizar la entidad correspondiente. Esa situación terminó afectando la habilitación de etiquetas y la documentación necesaria para concretar las operaciones de exportación.
De acuerdo con lo informado por PubliAgro, ASOSEMILLAS advirtió que este tipo de problemas no solo genera complicaciones logísticas, sino que también puede tener consecuencias comerciales más amplias. El incumplimiento de contratos internacionales, remarcaron desde la entidad, puede derivar en pérdida de confianza, disminución de precios y reducción de oportunidades futuras para el país.
“Cuando un mercado percibe incumplimientos, se generan dificultades para mantener precios competitivos y conservar la credibilidad como proveedor internacional”, señalaron desde el sector.
A este escenario se sumaron los efectos de los bloqueos registrados recientemente en distintas rutas del país, que también impactaron sobre el traslado de semillas desde zonas productoras. Pellegrino explicó que hubo dificultades para el ingreso de semillas provenientes del Beni y de la región de Guarayos, debido a interrupciones en la circulación en sectores vinculados a San Julián.
Como consecuencia de esas dificultades, parte del material genético destinado al sistema semillero no logró completar su proceso comercial y tuvo que ser derivado a la industria. Para el sector, se trata de una pérdida significativa, ya que parte del producto afectado correspondía a semillas de altas categorías y de elevado valor genético.
“Estamos hablando de semillas con alto nivel genético que representan años de trabajo y que ahora deben volver a producirse”, manifestó Pellegrino.
Desde ASOSEMILLAS remarcaron que la situación es especialmente sensible porque recuperar ese tipo de material requiere tiempo, planificación y nuevos ciclos de producción. En ese sentido, advirtieron que los efectos de las demoras administrativas y de los bloqueos no se agotan en el corto plazo, sino que pueden impactar sobre la disponibilidad futura de semillas de calidad.
El sector también recordó que este problema se suma a otros desafíos que ya enfrenta la actividad, entre ellos el crecimiento del comercio informal de semillas. Según la entidad, ese fenómeno constituye uno de los principales factores que afecta la competitividad del rubro y debilita el desarrollo formal del sistema semillero.
Ante este panorama, ASOSEMILLAS solicitó a las autoridades regularizar los procesos administrativos y garantizar continuidad institucional para evitar nuevos impactos sobre una actividad considerada estratégica para la producción agrícola nacional.
La entidad insistió en la necesidad de asegurar que los certificados, etiquetas y documentos requeridos para la exportación se emitan en tiempo y forma, con el objetivo de preservar los mercados internacionales, sostener la confianza comercial y proteger el valor del trabajo desarrollado por los productores de semillas.