El sorgo gana protagonismo impulsado por China, el bioetanol y la alimentación animal

La consolidación del mercado chino, los avances en genética y las nuevas oportunidades en biocombustibles y producción avícola están fortaleciendo la competitividad del sorgo y abriendo perspectivas de crecimiento para el cultivo en Argentina.

El sorgo atraviesa una etapa de recuperación en Argentina luego de varios años de pérdida de superficie y protagonismo dentro de la agricultura nacional. La expansión de las exportaciones hacia China, el desarrollo de nuevos híbridos y el crecimiento de mercados vinculados al bioetanol y la alimentación animal aparecen como los principales factores que explican este renovado impulso.

La situación fue analizada durante el Congreso Maizar 2026, donde especialistas de distintos eslabones de la cadena coincidieron en que el cultivo cuenta hoy con condiciones favorables para consolidar un crecimiento sostenido tanto en superficie sembrada como en agregado de valor.

Uno de los motores centrales de esta recuperación es la demanda proveniente de China. Desde 2021, las exportaciones argentinas de sorgo crecieron de manera significativa gracias a la apertura y consolidación de ese mercado. Según referentes del sector, el gigante asiático se transformó en un destino clave para absorber una producción que supera ampliamente el consumo interno y mejorar las condiciones comerciales del cultivo.

La demanda china se explica, en gran medida, por el uso del sorgo argentino en la elaboración de baijiu, una de las bebidas alcohólicas más consumidas de ese país. Este proceso contribuyó a fortalecer los precios del grano, que en distintos momentos del año logró igualar e incluso superar las cotizaciones del maíz. Según informó TodoAgro, las exportaciones acumuladas desde el inicio de esta estrategia comercial ya superan los 1,8 millones de toneladas.

El crecimiento también encuentra respaldo en los avances tecnológicos desarrollados por la industria semillera. En los últimos años aumentó la cantidad de híbridos disponibles y se incorporaron materiales con mejoras en sanidad, adaptación ambiental y tolerancia al pulgón amarillo, una de las principales amenazas que enfrenta el cultivo.

A esto se suman nuevas oportunidades vinculadas al agregado de valor. La experiencia de Brasil muestra un fuerte crecimiento del uso del sorgo en la alimentación avícola, donde permite reducir costos productivos y mejorar la eficiencia operativa. Asimismo, la industria de bioetanol aparece como un mercado con potencial de expansión para absorber una mayor producción.

Los especialistas consideran que la coexistencia de distintos destinos comerciales —exportación, alimentación animal y biocombustibles— podría generar una demanda más diversificada y estable, fortaleciendo la rentabilidad de los productores y consolidando el regreso del sorgo como una alternativa estratégica dentro de la agricultura argentina.