Dividendos en América Latina crecieron 15% y Brasil lideró el reparto
Las empresas de la región distribuyeron unos US$10.500 millones durante el primer trimestre de 2026. Brasil concentró US$6.300 millones, mientras que la minería y el ciclo favorable de las materias primas volvieron a tener un papel determinante en los pagos a los accionistas.
Las empresas latinoamericanas distribuyeron alrededor de US$10.500 millones en dividendos durante el primer trimestre de 2026, lo que representó un incremento del 15% frente al mismo período del año anterior. El avance estuvo concentrado principalmente en Brasil, México, Chile y Perú, mercados donde las grandes compañías vinculadas con minería, energía, bancos y materias primas tuvieron una fuerte incidencia.
Brasil encabezó el ranking regional con aproximadamente US$6.300 millones repartidos entre enero y marzo. El crecimiento subyacente de los dividendos alcanzó el 9,6%, mientras que el aumento nominal fue del 9,3%. La profundidad de su mercado y la presencia de grandes empresas de minería, servicios públicos, energía y finanzas consolidaron al país como el principal pagador de América Latina.
Según informó Bloomberg Línea a partir del Global Dividend and Buyback Index de Janus Henderson, uno de los casos destacados fue Vale. La minera elevó su dividendo por acción desde un total combinado de 2,66 reales en el primer trimestre de 2025 hasta 3,58 reales durante igual período de 2026, favorecida también por una distribución extraordinaria.
México mostró uno de los mayores crecimientos relativos. Las empresas distribuyeron cerca de US$1.400 millones, con un aumento subyacente del 36,4% y una expansión nominal del 64,9%, esta última impulsada en buena medida por las variaciones cambiarias. Grupo México fue uno de los principales protagonistas al incrementar su dividendo por acción desde 1,1 a 1,5 pesos mexicanos.
Chile se consolidó como el tercer mercado más importante de la región, con unos US$2.000 millones distribuidos durante el trimestre. Sin embargo, el crecimiento subyacente fue de apenas el 1,5% y solamente dos compañías chilenas incluidas en el índice realizaron pagos durante el período analizado.
En Perú, los dividendos alcanzaron aproximadamente US$800 millones. El monto estuvo explicado exclusivamente por Southern Copper Corporation dentro de la muestra utilizada por Janus Henderson, lo que también refleja la menor representación de empresas peruanas en comparación con otros mercados latinoamericanos.
Argentina y Colombia no aparecieron entre los principales mercados regionales durante el trimestre. Los analistas señalaron que esta ausencia puede estar relacionada con el calendario de pagos, el tamaño de los mercados y las características de las compañías incluidas en el índice. En Colombia, por ejemplo, las distribuciones dependen en gran medida de firmas como Ecopetrol y de los sectores financiero, energético y de infraestructura.
La evolución regional estuvo favorecida por el buen desempeño de las materias primas, particularmente el petróleo y el cobre. La mejora de los precios fortaleció las utilidades y la generación de caja de numerosas compañías, mientras que la apreciación de algunas monedas redujo las presiones sobre empresas con deudas denominadas en dólares.
El fuerte peso de las mineras implica, sin embargo, que los dividendos latinoamericanos mantienen una elevada sensibilidad frente al ciclo internacional de los commodities. Cuando mejoran los precios del cobre, el mineral de hierro, el litio o el petróleo, las compañías pueden aumentar sus distribuciones, pero un cambio de tendencia o mayores necesidades de inversión podrían reducir rápidamente esos pagos.
Las recompras de acciones tuvieron un desempeño más moderado. Las empresas latinoamericanas destinaron aproximadamente US$1.100 millones a estas operaciones durante el primer trimestre, una cifra considerada baja respecto del tamaño de los principales mercados. Brasil volvió a liderar este apartado, con unos US$600 millones en adquisiciones de acciones propias.
A nivel mundial, los dividendos alcanzaron US$424.500 millones durante los primeros tres meses de 2026, un 10,1% más que un año atrás. Las recompras sumaron US$425.700 millones, aunque mostraron una caída interanual del 3,1%, señal de que las compañías mantienen una mayor predisposición a entregar dividendos mientras adoptan más cautela a la hora de recomprar sus propias acciones.
Janus Henderson proyecta que los dividendos globales crecerán un 8,3% durante todo 2026, mientras que las recompras caerían un 1,1%. Para América Latina, la continuidad de los elevados pagos dependerá especialmente de los precios internacionales de las materias primas, la generación de utilidades empresariales y las necesidades de inversión de los sectores minero y energético.