Pampa Energía revisa su política de coberturas y anticipa financiamiento para blindarse ante las elecciones de 2027
La compañía que lidera Marcelo Mindlin resignó ingresos por 60 millones de dólares en el tercer trimestre por sus hedges petroleros y ahora limitará las coberturas al 50% de la producción proyectada. También decidió anticipar emisiones de deuda y acumular liquidez para afrontar su plan de inversiones sin depender de las condiciones del mercado durante el año electoral.
Pampa Energía, la compañía energética de Marcelo Mindlin, decidió modificar su estrategia de cobertura frente a las fluctuaciones del precio del petróleo, luego de que los contratos financieros utilizados como cobertura para proteger sus ingresos limitaran los beneficios de la suba del crudo. Al mismo tiempo, la empresa busca asegurarse los fondos necesarios para su plan de inversiones antes de las elecciones presidenciales de 2027. Las definiciones surgieron durante la conferencia con inversores realizada tras la presentación de los resultados del tercer trimestre de 2026, período en el que la compañía registró un EBITDA ajustado de 398 millones de dólares, un crecimiento interanual del 23%.
Durante el tercer trimestre, Pampa obtuvo un precio promedio de 55,7 dólares por barril de petróleo, después del efecto de las coberturas financieras, los derechos de exportación y los descuentos comerciales. Sin esas coberturas, el precio realizado habría alcanzado los 84 dólares por barril, según informó la compañía. La diferencia representó aproximadamente 60 millones de dólares en ventas adicionales que Pampa podría haber registrado de no haber contratado esos instrumentos. Las coberturas, conocidas en el mercado como hedges, permiten a las petroleras reducir su exposición a las fluctuaciones del precio internacional del crudo. Sin embargo, también pueden limitar los ingresos cuando los precios superan los niveles previstos al momento de contratar la protección.
Consultado sobre la estrategia futura, el CEO de Pampa Energía, Gustavo Mariani, reconoció que la compañía modificará su política. «Definitivamente vamos a mantener una estrategia de cobertura. Lo que aprendimos es que no debemos ser tan agresivos como lo fuimos el año pasado», afirmó. El ejecutivo explicó que Pampa había cubierto el 100% de la producción petrolera prevista para 2026, pero los volúmenes efectivamente extraídos quedaron por debajo de las proyecciones. «Este año, lamentablemente, cubrimos toda la producción esperada y, por distintas razones, la producción terminó siendo algo menor de lo previsto», señaló. Ante esta situación, la compañía comenzó a trasladar mensualmente los contratos excedentes hacia 2027, ajustándolos a los precios actuales del mercado. Mariani anticipó que, en adelante, las coberturas no superarán el 50% de la producción proyectada. La decisión permitirá conservar protección frente a eventuales caídas del crudo, pero con mayor exposición a posibles aumentos de precios.
La segunda definición estuvo vinculada con el financiamiento. Pampa decidió anticipar emisiones de deuda y acumular liquidez para afrontar su programa de inversiones sin depender de las condiciones que pueda presentar el mercado durante el próximo año electoral. El director financiero de la compañía, Adolfo Zuberbühler, explicó que la estrategia responde a tres factores: asegurar los fondos para las inversiones, reducir los riesgos asociados con las elecciones y anticiparse a la competencia por financiamiento de otros proyectos energéticos. «Queremos avanzar con nuestro plan de inversiones y asegurar todas las necesidades financieras este año», sostuvo. Agregó: «Queremos evitar, si es posible, cualquier turbulencia en el mercado el próximo año, dado que es un año electoral».
El ejecutivo también advirtió sobre la demanda de fondos que generarán las inversiones aprobadas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. «Hay muchos proyectos del RIGI y muchas necesidades de capital. Como saben, el capital es limitado, por lo que todos estaremos compitiendo por la misma cantidad limitada de recursos», explicó. Según pudo reconstruir este medio a partir de fuentes de la compañía, la decisión de adelantar el financiamiento busca además despejar cualquier duda sobre la capacidad de Pampa para sostener su plan de inversiones en un contexto de volatilidad cambiaria y política.
Entre sus principales desembolsos figura Fértil Pampa, el proyecto de producción de urea que contempla una inversión de 2.700 millones de dólares. La compañía prevé cerrar su financiamiento antes de fin de año, mientras prepara inversiones de entre 600 y 700 millones de dólares durante 2027. Zuberbühler anticipó que la relación entre deuda neta y EBITDA podría acercarse a dos veces más rápido de lo previsto. Dijo que la compañía mantendrá un flujo de caja libre negativo durante 2027, después de registrar un saldo negativo de 388 millones de dólares en el tercer trimestre de este año. La empresa espera revertir esa situación en 2028, cuando disminuyan los desembolsos vinculados con Rincón de Aranda, sus participaciones en otros proyectos energéticos y los anticipos por transporte de gas. Pampa continúa avanzando con el desarrollo de Rincón de Aranda, en Vaca Muerta. La compañía prevé cerrar 2026 con una producción de 28.000 barriles diarios y alcanzar los 40.000 hacia fines de 2027. Para el próximo año proyecta inversiones adicionales por unos 400 millones de dólares.