Wall Street alcanzó nuevos máximos ante avances sobre el estrecho de Ormuz

El S&P 500 superaba los 7.700 puntos, mientras el Dow Jones ganaba más de 1.000 unidades y el Nasdaq avanzaba 2,64%. La posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán redujo el precio del petróleo y reforzó el optimismo de los inversores.

Las acciones estadounidenses ampliaron sus ganancias durante la jornada del martes, impulsadas por las expectativas de un acuerdo que permita reabrir el estrecho de Ormuz y normalizar el tránsito de petróleo desde el golfo Pérsico. El escenario llevó al S&P 500 a alcanzar un nuevo máximo histórico.

Hacia el mediodía, el principal índice de Wall Street avanzaba un 1,91% y se ubicaba por encima de los 7.700 puntos. El Dow Jones Industrial ganaba más de 1.000 unidades, equivalente al 1,95%, mientras que el Nasdaq Composite subía un 2,64%.

El optimismo aumentó después de que Qatar informara sobre la circulación de un borrador de acuerdo entre Estados Unidos e Irán. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, señaló que existía la posibilidad de alcanzar un entendimiento durante esa jornada o al día siguiente.

El secretario de Estado, Marco Rubio, también confirmó avances en las negociaciones, aunque aclaró que todavía no se había firmado un acuerdo definitivo. Diplomáticos consultados indicaron además que Irán evaluaba permitir la participación de países europeos en las tareas de desminado del estrecho.

Según informó Bloomberg Línea, los mercados interpretaron estas señales como un posible paso hacia la recuperación del tránsito marítimo por una ruta que, antes del conflicto, concentraba cerca de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.

La expectativa de una mayor circulación de crudo presionó a la baja los precios internacionales. El barril de Brent descendía hasta aproximadamente US$79,62, mientras el West Texas Intermediate cotizaba en torno a los US$76,19.

La caída del petróleo redujo las preocupaciones por el abastecimiento mundial y por las presiones inflacionarias asociadas con el encarecimiento de la energía. No obstante, analistas advirtieron que una disminución del crudo no garantiza un retorno inmediato de la inflación a niveles normales.

El impulso de la jornada también estuvo respaldado por los balances empresariales. De acuerdo con Bloomberg Intelligence, el 86% de las compañías del S&P 500 que habían presentado sus resultados superó las previsiones de los analistas, la mayor proporción registrada en cinco años.

Entre las acciones con mejor desempeño se encontraba Palantir, que subía con fuerza después de elevar su previsión anual de ingresos. La empresa proyectó ventas por US$8.160 millones y destacó un crecimiento del 149% en su negocio comercial dentro de Estados Unidos.

Caterpillar también registraba un importante avance tras informar ingresos trimestrales de US$20.500 millones, por encima de los US$19.000 millones esperados. La compañía alcanzó además un récord de pedidos pendientes por US$72.000 millones.

En sentido contrario, Spotify retrocedía después de presentar previsiones inferiores a las expectativas del mercado para el tercer trimestre. Amazon también operaba a la baja luego de que Jeff Bezos notificara la venta de acciones por más de US$4.000 millones.

Los inversores permanecían atentos a los resultados de SpaceX y Advanced Micro Devices. En el caso de SpaceX, el mercado evaluaba además el próximo vencimiento del período de restricción para la venta de acciones, que habilitaría la negociación de títulos por hasta US$116.000 millones.

En el frente macroeconómico, las vacantes laborales estadounidenses disminuyeron durante junio, aunque las contrataciones registraron un ligero aumento. Los datos mostraron un mercado de trabajo todavía resistente y otorgaron a la Reserva Federal margen para mantener su atención sobre la evolución de los precios.

La reducción de las tensiones geopolíticas también estabilizó el oro cerca de los US$4.050 por onza. Los analistas evaluaban si el menor riesgo internacional podría moderar la inflación y modificar las expectativas sobre las próximas decisiones de política monetaria.

En América Latina, las monedas presentaban un comportamiento mixto. Los pesos chileno, colombiano y mexicano avanzaban frente al dólar, mientras que el real brasileño y el peso argentino registraban retrocesos.