Wall Street retrocede pese al alivio inflacionario mientras persiste la tensión entre Estados Unidos e Irán
Los mercados reaccionaron a datos moderados de inflación en EE.UU., aunque el conflicto en Medio Oriente sigue presionando al petróleo y a las expectativas sobre tasas de interés.
Las bolsas de Estados Unidos operaron con pérdidas este jueves pese a conocerse nuevos datos de inflación que mostraron una desaceleración moderada respecto de las expectativas del mercado, en una jornada marcada por la persistente tensión geopolítica entre Washington y Teherán.
Según informó Bloomberg Línea, el S&P 500 retrocedía 0,14%, mientras que el Nasdaq perdía 0,16% y el Dow Jones Industrial Average caía cerca de 0,5%.
Los movimientos se produjeron luego de la publicación del índice de precios del gasto en consumo personal (PCE), la principal medida inflacionaria seguida por la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).
El indicador mostró un avance interanual de 3,8% en abril, mientras que el índice subyacente —que excluye alimentos y energía— subió 3,3%, ambos en línea con las previsiones del mercado.
Sin embargo, los datos mensuales resultaron levemente más moderados de lo esperado, lo que generó cierto alivio entre los inversores respecto a una posible aceleración inflacionaria.
Aun así, el conflicto energético derivado de la guerra entre Estados Unidos e Irán continúa condicionando las expectativas sobre tasas de interés y crecimiento económico.
En paralelo, el gasto de los consumidores estadounidenses avanzó apenas 0,1% en abril, reflejando una mayor cautela frente al aumento del costo de vida y la incertidumbre internacional.
Además, la economía estadounidense creció a un ritmo anualizado de 1,6% durante el primer trimestre del año, por debajo de la estimación previa de 2%, luego de revisiones negativas en consumo e inventarios.
En el mercado energético, el petróleo volvió a subir tras nuevos incidentes militares en Medio Oriente.
El crudo Brent avanzaba cerca de 3% y cotizaba alrededor de los 97 dólares por barril, mientras que el WTI subía hasta los 91 dólares.
La tensión aumentó luego de que Estados Unidos informara la destrucción de drones cerca del estrecho de Ormuz y de que Kuwait denunciara amenazas de misiles y drones en la región.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber bloqueado el ingreso de embarcaciones al Golfo Pérsico y advirtió sobre posibles respuestas militares si continúa la presión occidental en la zona.
El vicepresidente de la Fed, Philip Jefferson, sostuvo que espera una desaceleración inflacionaria hacia fin de año, aunque reconoció que los riesgos siguen siendo elevados debido al impacto energético y comercial.
En la misma línea, el presidente de la Fed de Minneapolis, Neel Kashkari, afirmó que la inflación continúa siendo “demasiado alta” y reiteró que controlar los precios sigue siendo la principal prioridad del banco central.
El deterioro del clima financiero también impactó sobre activos de riesgo como las criptomonedas.
El Bitcoin cayó hasta niveles cercanos a los 73.000 dólares y tocó mínimos de más de seis semanas, afectado por la aversión global al riesgo y la salida de capitales de ETF vinculados a criptomonedas.
Por otro lado, el oro también retrocedía y cotizaba cerca de los 4.390 dólares por onza, presionado por el fortalecimiento del dólar y las expectativas de tasas elevadas durante más tiempo.
Entre las noticias corporativas destacadas de la jornada sobresalió la suba de las acciones de Best Buy, luego de presentar resultados trimestrales superiores a lo esperado.
También generó repercusión el anuncio de Ferrari sobre la fuerte demanda inicial de su primer vehículo eléctrico, denominado Ferrari Luce, cuyo precio ronda los 639.000 dólares.
En paralelo, el club inglés Arsenal alcanzó una valuación cercana a los 5.700 millones de dólares y se consolidó entre las instituciones deportivas más valiosas de Europa.