Wall Street sube impulsado por Oracle y la caída del crudo, pero la inflación presiona a la Fed

El S&P 500 avanza 0,85% y encamina su primera jornada positiva tras su racha de pérdidas más larga desde junio. El IPC subyacente superó lo previsto y los swaps ya asignan un 90% de probabilidad a una suba de tasas la próxima semana.

Las acciones de Estados Unidos abren al alza este viernes 11 de septiembre, con el S&P 500 en camino a cortar su racha de pérdidas más larga desde junio. La caída del petróleo dio respaldo a las bolsas y los bonos, pese a que una inflación subyacente superior a lo previsto reforzó las expectativas de un aumento de tasas de la Reserva Federal.

El S&P 500 avanza 0,85%, mientras el Dow Jones Industrial gana 1,06% y el Nasdaq suma 0,81%. Las acciones también encuentran apoyo en Oracle, tras un crecimiento de su negocio de computación en la nube superior a lo previsto, y en los planes de Microsoft para más que triplicar su capacidad de centros de datos.

Inflación subyacente sorprende al alza

El impulso tecnológico convive con una lectura de inflación que reforzó las expectativas de mayores tasas de interés. El IPC subyacente, que excluye alimentos y energía, aumentó 0,3% en agosto frente al mes anterior, por encima del 0,2% previsto por el consenso de Bloomberg. En términos interanuales, avanzó 2,4%.

La inflación general subió 0,4% mensual y 3,4% interanual. Los precios de la energía aumentaron 2,1% durante agosto, mientras los alimentos para consumo en el hogar registraron pocos cambios y el alquiler equivalente de los propietarios avanzó 0,2%.

El dato elevó las apuestas por una respuesta de la Fed en su reunión del 15 y 16 de septiembre. Los swaps asignaban una probabilidad de 90% a un alza la próxima semana y descontaban por completo dos incrementos antes de terminar el año.

Kathy Bostjancic, economista jefe de Nationwide, dijo que el renovado aumento del petróleo, la gasolina y el diésel eleva el riesgo de que los mayores costos energéticos se trasladen a otros bienes y servicios y a las expectativas de inflación. «Ahora esperamos que la Fed eleve las tasas en 25 puntos básicos la próxima semana», afirmó.

Bonos: movimientos dispares por vencimiento

La reacción del mercado de bonos muestra diferencias por vencimiento. El rendimiento del Tesoro a dos años llegó a subir siete puntos básicos hasta 4,66%, su nivel más alto desde 2024, antes de borrar el avance. La tasa a 10 años cae cuatro puntos básicos a 4,92%, después de alcanzar 4,98%.

David Rees, jefe de economía global de Schroders, consideró que «la Fed está detrás de la curva». A su juicio, el banco central puede elevar las tasas la próxima semana y controlar el aumento de los costos de financiación de corto plazo, o mantenerlas sin cambios y arriesgar un incremento desordenado de las tasas de largo plazo.

El reporte también mostró presiones dentro de los servicios. Los precios de servicios, sin energía ni alquileres, aumentaron 0,5%, con un alza récord en telefonía inalámbrica. Las tarifas de hoteles y moteles y los pasajes aéreos también registraron fuertes incrementos. Los bienes, sin alimentos ni productos energéticos, subieron 0,1%, con aumentos en vehículos nuevos y usados. Los precios de software y accesorios informáticos saltaron un récord de 25,4% interanual, mientras computadoras, periféricos y asistentes para hogares inteligentes aumentaron 8,4%.

El poder adquisitivo también mostró señales de presión. Los ingresos promedio reales por hora cayeron 0,3% en agosto frente al mismo mes del año anterior, de acuerdo con un reporte separado que combinó las cifras de inflación con datos recientes de salarios.

El crudo cae, pero acumula un avance superior al 70% en el año

La inflación no fue el único factor detrás de la apertura. El retroceso del crudo ofrece alivio después del fuerte avance de esta semana. El Brent cae cerca de 3% y se ubica alrededor de US$104 por barril, mientras el West Texas Intermediate desciende por debajo de US$100.

La Agencia Internacional de Energía recortó en 940.000 barriles diarios su previsión para la demanda mundial de petróleo de este año. Ahora proyecta una contracción de 2,5 millones de barriles diarios, la mayor caída anual promedio desde la pandemia de 2020. La AIE también redujo su estimación de oferta mundial en 1,3 millones de barriles diarios y ahora calcula una caída anual de 5,7 millones. El organismo estima un déficit de alrededor de 1,75 millones de barriles diarios este año y postergó hasta 2027 el retorno de un superávit de oferta.

Pese al descenso del viernes, el Brent acumula un avance superior a 70% este año y se encamina a su mayor ganancia semanal desde julio. La guerra entre Irán y Estados Unidos, junto con los ataques hutíes contra infraestructura saudí y las amenazas al transporte marítimo, mantienen la preocupación por la oferta. Los hutíes respaldados por Irán avanzaron hacia zonas costeras próximas al estrecho de Bab el Mandeb, mientras Arabia Saudita reportó que su producción de petróleo volvió a caer el mes pasado y alcanzó su nivel más bajo desde 1990. El conflicto también ha elevado los precios del diésel, el gas europeo y los fletes de petroleros.

Oro y cobre

El oro avanza 0,29% durante la jornada y llegó a cotizar en torno a US$4.360 por onza, aunque se mantiene rumbo a una tercera caída semanal. El metal enfrenta la presión de tasas de interés más altas, mientras la persistencia de los riesgos geopolíticos mantiene la demanda por activos defensivos. El cobre, por su parte, operaba cerca de US$14.206 por tonelada en Londres, con una caída de 0,2%. Compras de fondos y fabricantes chinos ayudaron a estabilizar el metal después del descenso de 3,6% del jueves, que puso fin a una racha alcista de diez semanas.

El dólar avanza y las monedas latinoamericanas se recuperan

El dólar avanza este viernes después de que la inflación subyacente de Estados Unidos sorprendiera al alza, aunque modera parte del impulso registrado inmediatamente después de conocerse el dato. Lucas Arana, analista de mercados de Capitaria, señaló que la sorpresa en la inflación subyacente «refuerza el argumento de una Fed más restrictiva».

Desde ING, el estratega de divisas Francesco Pesole ya advertía antes del dato que incluso una sorpresa marginal al alza podía ser suficiente para terminar de consolidar las apuestas por un aumento de tasas en septiembre. El banco mantiene una perspectiva favorable para el dólar debido a la combinación de mayores rendimientos, tensiones en los mercados de bonos y riesgos geopolíticos que mantienen sesgado al alza el precio del petróleo.

En medio de este contexto, las monedas de América Latina avanzan. El peso colombiano, el real brasileño y el peso chileno suben, al igual que el peso argentino y el mexicano. BBVA coincide en que el entorno internacional continúa favoreciendo la demanda defensiva por dólares. Sus estrategas señalaron que el aumento de la aversión al riesgo y de los precios de la energía había permitido a la moneda estadounidense superar a la mayoría de sus pares del G10.