Casi el 90% de los viajeros latinoamericanos reserva actividades durante sus vacaciones
Un estudio revela que el 96% visitó atracciones y el 87% participó en tours, con un perfil marcadamente familiar y un gasto que en México alcanza los US$116 por experiencia. La inteligencia artificial ya influye en la planificación de siete de cada diez viajeros.
Las experiencias en destino se convirtieron en un elemento prácticamente imprescindible para el viajero de Latinoamérica. El 96% de los turistas analizados en Argentina, Brasil y México visitó al menos una atracción durante su último desplazamiento. Además, un 87% participó en algún tour y un 77% contrató actividades turísticas.
Las cifras surgen del último estudio elaborado por Arival y Phocuswright, en colaboración con Civitatis, que muestra un mercado con una elevada propensión al consumo de producto turístico una vez alcanzado el destino.
Un modelo de viaje marcadamente familiar
El comportamiento de estos viajeros presenta diferencias significativas respecto a las tendencias de Estados Unidos y Europa. En esos mercados gana peso el viaje individual y la búsqueda de propuestas alejadas de los circuitos tradicionales. En Latinoamérica continúa predominando un modelo mucho más social y familiar.
El 45% de los encuestados viajó acompañado de niños, frente al 34% en Estados Unidos y el 33% en Europa. La distancia es todavía más evidente con las familias extensas. Un 19% de los latinoamericanos comparte sus desplazamientos con otros miembros del núcleo familiar más allá de padres e hijos. Es prácticamente el doble que en Europa, donde ese porcentaje se sitúa en el 10%. En el extremo contrario, solo un 9% viaja en solitario, una práctica más extendida entre los estadounidenses, con un 19%, y los europeos, con un 15%.
Los jóvenes gastan más en experiencias
Esta orientación familiar se mantiene incluso entre el segmento de 18 a 34 años, que constituye uno de los grupos comercialmente más atractivos. Los jóvenes latinoamericanos contratan un mayor número de experiencias y destinan más dinero a cada una de ellas que cualquier otro grupo de edad. Su gasto supera en un 35% al de los mayores de 55 años. Sus preferencias siguen vinculadas a visitas panorámicas, excursiones y grandes referentes culturales.
Brasil, Argentina y México: realidades distintas
Dentro de Latinoamérica tampoco existe un único patrón de consumo. Brasil aparece como el mercado de mayor volumen porque sus viajeros reservan más experiencias por desplazamiento. México representa la oportunidad más clara para el producto de mayor valor añadido: el desembolso medio alcanza los US$116 por experiencia.
Argentina mantiene niveles altos de participación, aunque el gasto se sitúa alrededor de un 60% por debajo. Es una señal de una sensibilidad al precio mucho más acusada. Pese al encarecimiento de los viajes, las intenciones de consumo continúan mostrando fortaleza. El 29% de los mexicanos prevé viajar más durante el próximo año. El porcentaje alcanza el 26% entre los brasileños y el 23% entre los argentinos. Como referencia, únicamente el 18% de los viajeros estadounidenses manifiesta la misma intención.
Para Bruce Rosard, cofundador de Arival, estas pautas demuestran que Latinoamérica sigue una trayectoria propia, marcada por los desplazamientos familiares y por la vigencia de los grandes iconos y visitas culturales.
La inteligencia artificial transforma la planificación
La inteligencia artificial es otro de los elementos que comienza a transformar el proceso de decisión. Siete de cada diez viajeros latinoamericanos ya recurrieron a estas herramientas para preparar algún viaje. La proporción asciende hasta el 80% entre las personas de 18 a 34 años. Su influencia se concentra todavía en las fases de inspiración y búsqueda de información. Apenas un 12% utilizó directamente una solución de IA para reservar una experiencia.
La confianza sigue siendo uno de los activos decisivos para convertir la inspiración en compra. El 77% de los encuestados se guía por familiares y amigos. El 67% confía en las opiniones de otros viajeros, frente al 42% que concede credibilidad a recomendaciones generadas mediante inteligencia artificial. Además, un proveedor o una marca reconocida influye en la elección del 77%, y el 68% valora recibir una selección previa de opciones.