Ecuador consolida su minería con dos minas en producción y seis proyectos en exploración

Las exportaciones mineras crecieron un 65% en el primer trimestre de 2026, alcanzando los US$1.381 millones, con el oro y el cobre como principales motores, mientras el país avanza en el desarrollo de nuevos proyectos que podrían sumarse a la producción en los próximos años.

La minería ecuatoriana sigue ganando terreno en la economía nacional. Con dos minas a gran escala en operación desde 2019 —Fruta del Norte y Mirador— y otros seis proyectos en distintas fases de exploración, el sector se consolidó como el tercer rubro de exportación del país, detrás del petróleo y el camarón, según un informe del Banco Central del Ecuador (BCE) publicado recientemente y difundido por El Universo.

Entre enero y marzo de 2026, las exportaciones mineras totalizaron US$1.381,4 millones, lo que representa un incremento del 65,3% respecto del mismo período de 2025. Este crecimiento responde al aumento de los volúmenes exportados y al alza de los precios internacionales del oro y el cobre, impulsados por factores geopolíticos y la demanda industrial global. Los minerales más exportados fueron el concentrado de cobre (US$622 millones), los minerales de oro y concentrados (US$407,1 millones) y el oro doré (US$348,3 millones).

Fruta del Norte, operada por la canadiense Lundin Gold a través de su filial Aurelian Ecuador, produce principalmente oro y plata. En el primer trimestre de 2026 procesó 0,5 millones de toneladas de material, un 19,1% más que en el mismo período de 2025, gracias a niveles óptimos de producción. La inversión total proyectada para esta mina asciende a US$2.423 millones.

Mirador, a cargo de la china Ecuacorriente, extrae principalmente concentrado de cobre, además de oro y plata. Alcanzó una producción de 6,2 millones de toneladas entre enero y marzo, un incremento del 1,5% interanual. La inversión total estimada para este proyecto es de US$2.510 millones.

En cuanto a los proyectos en desarrollo, el informe del BCE detalla la situación de seis iniciativas que podrían sumarse a la matriz productiva en los próximos años. El proyecto Cascabel, en Imbabura, operado por SolGold (adquirida por la china Jiangxi Copper), prevé iniciar su construcción en 2027 y la producción en 2031, con una inversión estimada de US$4.209 millones y reservas de cobre, oro y plata.

En Morona Santiago se encuentran dos proyectos clave. San Carlos y Panantza, concesionado a ExplorCobres (subsidiaria de CRCC-Tonguan Investment), cuenta con seis concesiones en fase de exploración avanzada y siete en exploración inicial, aunque todas están suspendidas actualmente. Warintza, a cargo de Lowell Mineral Exploration Ecuador (subsidiaria de Solaris Resources), producirá cobre y oro, con construcción prevista para 2027 y producción para 2030.

El proyecto Cangrejos, en El Oro, operado por Odin Mining (grupo chino CMOC), se encuentra en exploración avanzada. Producirá oro y requeriría una inversión de US$1.745,9 millones, con una vida útil estimada de 26 años.

En el régimen de mediana minería se destacan dos proyectos. Curipamba-El Domo, en Bolívar, a cargo de Curimining (subsidiaria de la canadiense Silvercorp Metals), producirá cobre, oro, plata, zinc y plomo, y prevé iniciar operaciones en el primer semestre de 2027 con una inversión de US$323 millones. La Plata, en Cotopaxi, operado por Atico Mining, extraerá oro, cobre y plata. Su construcción comenzaría en el tercer trimestre de 2026 y la producción en el segundo trimestre de 2028, con una vida útil estimada de ocho años.

La superficie total concesionada en Ecuador abarca 79.970 hectáreas distribuidas en siete provincias, con mayor concentración en Morona Santiago. Con estos números, la minería se afianza como un pilar de la economía ecuatoriana, aunque el desafío pendiente sigue siendo la consolidación de los proyectos en cartera y la gestión de los conflictos socioambientales que suelen acompañar a la actividad extractiva.