La industria advierte por la crisis de las pymes y la caída del consumo
El economista Diego Coatz señaló que la estabilidad macroeconómica no alcanza para impulsar el empleo y alertó que el crecimiento se concentra en sectores extractivos con baja participación laboral. También advirtió sobre el retroceso de la industria, el comercio y la construcción.
La recuperación de algunos indicadores macroeconómicos convive con un escenario de debilidad en el consumo, caída de la actividad productiva y dificultades crecientes para las pequeñas y medianas empresas. Así lo advirtió el economista Diego Coatz, quien sostuvo que la estabilidad cambiaria y la desaceleración de la inflación constituyen avances importantes, pero resultan insuficientes para generar empleo y sostener una mejora generalizada de la economía.
El ex economista jefe de la Unión Industrial Argentina señaló que el crecimiento actual se encuentra concentrado principalmente en actividades como la minería, el petróleo y el sector agropecuario. Si bien esos rubros contribuyen a mejorar el Producto Bruto Interno, explicó que representan menos del 7% del empleo total y, por lo tanto, su expansión no logra compensar la pérdida de puestos de trabajo en otras ramas.
Coatz afirmó que la industria registró una caída cercana al 6%, mientras que el comercio también mostró retrocesos y la construcción continúa operando en niveles bajos. En ese contexto, consideró que la economía real permanece debilitada, pese a los resultados positivos observados en determinadas actividades exportadoras y extractivas.
Según consignó Ámbito, las pymes se encuentran entre las más afectadas porque disponen de un margen reducido para adaptarse a la caída de las ventas, el encarecimiento de los costos y las restricciones financieras. A estas dificultades se suman el deterioro de los salarios y la disminución del empleo formal, dos factores que profundizan la retracción del consumo.
El especialista explicó que muchas empresas pequeñas enfrentan problemas para cobrar cheques, sostener su capital de trabajo y mantener sus niveles de producción. Esta situación puede acelerar un proceso de concentración económica, ya que las compañías de mayor tamaño y con mayor respaldo financiero están en mejores condiciones de resistir la crisis y absorber parte del mercado que pierden las firmas más vulnerables.
Para Coatz, la estabilidad constituye una condición necesaria para el funcionamiento de la economía, pero debe estar acompañada por políticas que impulsen la producción, la inversión y la generación de puestos de trabajo. En ese sentido, sostuvo que los empresarios valoran la reducción de la incertidumbre registrada respecto de años anteriores, aunque necesitan que ese ordenamiento se traduzca en una recuperación concreta de la actividad.
También advirtió que el crecimiento de la minería, el agro y el petróleo deberá generar vínculos con el resto del entramado productivo para alcanzar un impacto más amplio. De lo contrario, indicó, esas actividades podrían enfrentar cuestionamientos sociales si sus beneficios no se reflejan en mayores oportunidades laborales, proveedores locales y mejoras para las economías regionales.
Las declaraciones contrastaron con la evaluación realizada por el presidente Javier Milei, quien defendió el rumbo económico del Gobierno y aseguró que la economía logró crecer. El mandatario también sostuvo que el consumo y las exportaciones se encuentran en niveles elevados, mientras ratificó que el Ejecutivo prepara una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central para enviar al Congreso.
El debate económico se concentra así en la capacidad del actual esquema para trasladar la estabilidad macroeconómica al conjunto de la actividad productiva. Desde el sector industrial advierten que la recuperación será limitada mientras no mejoren el consumo, los salarios, el empleo formal y las condiciones financieras de las pymes.