Producción industrial de Uruguay cayó 0,4% en el segundo trimestre y el empleo se desplomó 2,2%

El informe de la Cámara de Industrias del Uruguay muestra una desaceleración de la actividad respecto al primer trimestre, mientras el empleo fabril acumula caídas consecutivas y refleja un ajuste de personal incluso en sectores donde la producción no retrocede.

La producción industrial, medida sin refinería ni zonas francas, registró una caída de 0,4% en el segundo trimestre de 2026 respecto a igual período del año anterior, según el informe de Indicadores de Difusión Industrial que elabora el Departamento de Estudios Económicos (DEE) de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) y publicó Ámbito. El dato marca una desaceleración frente al 2,9% de crecimiento registrado en el primer trimestre del año. En una mirada de largo plazo, el informe señala que la producción industrial «mantiene la tendencia de meseta observada en los últimos años», con el índice de volumen físico (IVF, base 2018=100) oscilando en torno a los 100-110 puntos desde 2021, tras la fuerte caída registrada durante la pandemia. El indicador de difusión de la producción, que mide qué porcentaje de las ramas industriales creció en términos interanuales, mostró que el 51% de los sectores aumentó su producción en el segundo trimestre, un nivel que se ubica por debajo de los picos de 2021 pero en línea con el promedio de los últimos dos años.

El índice de personal ocupado industrial cayó 2,2% interanual en el segundo trimestre, la mayor contracción desde el tercer trimestre de 2025 (-2,5%) y un deterioro respecto al -1,7% del primer trimestre de este año. La serie muestra caídas ininterrumpidas desde el segundo trimestre de 2024. A diferencia de la producción, el empleo industrial no logró recomponerse tras la pandemia: el índice se ubica en niveles de 90 puntos (base 2018=100), lejos de los 125-130 puntos que supo alcanzar entre 2007 y 2011. El informe define esta trayectoria como «relativamente estable en relación a los últimos años, aunque con una leve tendencia a la baja». Mientras el indicador de difusión de la producción se mantiene en 51%, el de empleo evidencia que «en el segundo trimestre de 2026 son más las ramas que disminuyeron puestos de trabajo en relación al trimestre anterior», lo que sugiere una industria que ajusta plantillas incluso en sectores donde la producción no retrocede.

Por rama de actividad, el complejo de Productos Metálicos, Maquinaria y Equipos fue el que más cayó, con un retroceso de 18% interanual. Dentro de este grupo, la producción de vehículos automotores se derrumbó 33%, seguida por maquinaria y equipos n.c.p. (-14%) y productos informáticos, electrónicos y ópticos (-10%). Como contracara, el equipo eléctrico creció 11%. El rubro de Metálicas Básicas y Minerales no Metálicos retrocedió 1%, arrastrado por los artículos de hormigón, cemento y yeso (-11%) y los productos refractarios (-11%), aunque los metales comunes (13%) y el vidrio (22%) operaron en sentido contrario. En el ranking completo de ramas, los mayores descensos correspondieron a vehículos automotores (-33,3%), pinturas, barnices y productos de revestimiento (-25,5%) y matanza de ganado y otros animales (-17,4%).

Entre los sectores con mejor desempeño se destacó Madera, Papel e Imprenta, con un alza de 9%, impulsada por los productos de madera, corcho y paja (24%), el aserrado y acepilladura de madera (18%) y la pulpa de celulosa, papel y cartón (10%). La excepción dentro del rubro fueron las actividades de impresión, que cayeron 14%. El complejo Químico y de Plásticos avanzó 4%, con los productos de plástico liderando (17%), seguidos por las sustancias químicas básicas (9%) y los productos farmacéuticos (6%). En sentido opuesto, los abonos y fertilizantes se hundieron 28% y las pinturas y barnices, 26%. Alimentos, Bebidas y Tabaco creció 2%, sostenido por el azúcar, cacao y chocolate (20%), las bebidas malteadas (15%) y los productos lácteos (7%), aunque la matanza de ganado cayó 17% y los aceites y grasas, 8%. Textil, Vestimenta y Cueros subió apenas 1%, con otros productos textiles (18%) como principal impulsor y caídas moderadas en cueros y prendas de vestir (-2% en ambos casos). En el extremo positivo del ranking por rama se ubicaron los alimentos preparados para animales (25,1%), los productos de panadería (20,2%) y el aserrado y acepilladura de madera (18,3%). Con estos números, la industria uruguaya muestra un panorama heterogéneo, con sectores que resisten y otros que profundizan su caída, mientras el empleo fabril sigue siendo el principal termómetro de la debilidad del sector.