Crece la tensión en Bolivia tras choques entre manifestantes y la Policía en La Paz
Una multitudinaria movilización de organizaciones campesinas, mineras y sindicales derivó en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en el centro de la capital boliviana, en medio de una prolongada crisis política y social.
La crisis política que atraviesa Bolivia sumó un nuevo episodio de tensión este miércoles, cuando una masiva marcha de organizaciones campesinas, mineras y sindicales terminó en enfrentamientos con la Policía en el centro de La Paz, en el marco de las protestas que reclaman la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira.
Miles de manifestantes partieron desde la ciudad de El Alto y recorrieron varios kilómetros hasta llegar a las inmediaciones de la plaza Murillo, donde se encuentran el Palacio de Gobierno y la Asamblea Legislativa. Las fuerzas de seguridad desplegaron un amplio operativo para impedir el avance de la movilización hacia el principal centro político del país.
Durante los incidentes, efectivos policiales utilizaron gases lacrimógenos y otros elementos disuasivos para contener a los manifestantes, mientras algunos sectores de la protesta respondieron con petardos y cargas de dinamita, una modalidad habitual en movilizaciones protagonizadas por organizaciones mineras bolivianas.
La jornada se desarrolló en un contexto de creciente conflictividad social. Las protestas y bloqueos de rutas que se extienden desde hace más de un mes han generado dificultades en el abastecimiento de combustibles, alimentos, medicamentos e insumos básicos en distintas regiones del país, además de provocar aumentos de precios y trastornos en la actividad económica.
La movilización reunió a organizaciones campesinas de los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí, además de delegaciones provenientes del Trópico de Cochabamba y sindicatos afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB), entre ellos trabajadores mineros, docentes rurales y obreros fabriles.
Ante la magnitud de la convocatoria, las autoridades reforzaron la seguridad en el centro paceño mediante varios anillos de control alrededor de la plaza Murillo. También se observó presencia militar en las inmediaciones de la Casa Grande del Pueblo y otros edificios gubernamentales estratégicos.
Durante los disturbios se registraron varias detenciones. Entre ellas se encuentra la de Vicente Salazar, dirigente de la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz “Túpac Katari”, una de las organizaciones que lidera las protestas. Su arresto generó fuertes cuestionamientos por parte de los manifestantes, quienes exigieron su inmediata liberación y denunciaron una persecución contra los referentes del movimiento.
Antes de ser detenido, Salazar ratificó el respaldo de las organizaciones movilizadas a las protestas y reiteró el pedido de renuncia del presidente Paz Pereira, una de las principales demandas de los sectores que impulsan las manifestaciones.
La situación mantiene en alerta a las autoridades bolivianas, mientras continúan las movilizaciones y persiste la incertidumbre sobre una posible salida negociada al conflicto.