Empresarios temen que el Paquete Económico 2027 no impulse la inversión en la Ciudad de México

La reforma al ISR propuesta para combatir a las factureras y limitar deducciones a empresas con ingresos superiores a 50 millones de pesos preocupa a la Coparmex capitalina, que advierte que las nuevas reglas podrían golpear a compañías en etapa de inversión y agravar la caída del ánimo inversionista, que ya retrocedió en el último año.

Los empresarios de la Ciudad de México prevén que el año entrante sea complicado, ya que el Paquete Económico 2027 de la Federación podría desalentar los ánimos a invertir en la capital del país. En el proyecto, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum propone una iniciativa de reforma a la Ley del Impuesto sobre la Renta con la finalidad de combatir a las factureras y evitar abusos en deducciones y pérdidas fiscales por parte de empresas con ingresos superiores a los 50 millones de pesos.

Tal reforma no cayó nada bien en la capital del país, ya que, de acuerdo con el vicepresidente de Estado de Derecho, Democracia y Seguridad de la Confederación Patronal de la República Mexicana en la Ciudad de México, Pedro Higuera Velázquez, las nuevas reglas fiscales también podrían terminar afectando a las empresas, sobre todo a las que apenas empiezan a operar o todavía se encuentran realizando inversiones. En entrevista, Higuera Velázquez sostuvo que la reforma al ISR puede ser contraproducente, porque «una empresa no necesariamente comienza a ganar dinero desde el primer día. Antes puede tener que desembolsar fuertes cantidades para echar a andar un proyecto y durante sus primeros años incluso registrar pérdidas, porque sus gastos son mayores que sus ingresos».

El líder empresarial explicó que, precisamente, las deducciones fiscales permiten que esos gastos y resultados sean tomados en cuenta al momento de determinar los impuestos que tendrá que declarar la empresa. Sin embargo, en caso de restringir su aprovechamiento, puede resultar particularmente complicado para aquellas compañías que aún se encuentran en etapa de inversión y todavía no generan suficientes utilidades. «El riesgo es que una empresa pueda enfrentar una mayor carga fiscal cuando todavía se encuentra poniendo dinero para echar a andar un proyecto y antes de comenzar a generar utilidades. Está complicado que pueda una empresa pagar un impuesto cuando apenas está realizando planes de inversión y solamente pudiera tener gastos», advirtió.

Yasmín Avilés Ang, tesorera de la Coparmex capitalina, consideró que el panorama de por sí ya es complicado, porque «la inversión no está fluyendo activamente en el país». «Con las nuevas restricciones y la desmotivación que ya existe entre los empresarios, podría ser todavía más complicado para convencerlos de invertir», expresó.

En medio de todas estas advertencias, un análisis de BBVA señaló que los límites a las deducciones del ISR empresarial podrían dar paso a una mayor inhibición de la inversión privada, al tiempo que alertó que la demanda interna ya muestra debilidad. «Sin embargo, consideramos que sería más conveniente atacar el problema directamente, reforzando las medidas para combatir la emisión y el uso de facturas ilegales, en lugar de limitar las deducciones de manera generalizada», explicó el banco de origen español.

Higuera Velázquez afirmó que el ánimo de inversión ya ha sufrido afectaciones tanto a nivel local como federal y las medidas propuestas en el Paquete Económico del año entrante podrían complicar todavía más el panorama. La propia Coparmex reveló que, en la Ciudad de México, durante el primer semestre, el indicador de ánimo para invertir se ubicó en 31,3%, mientras que en el mismo periodo del año previo fue de 34,2%. A nivel nacional, en tanto, pasó de 39,5% a solamente 23%.

El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, explicó que la estrategia del gobierno federal para 2027 para alcanzar sus metas de ingresos tributarios se basará en una mayor eficiencia de la autoridad fiscal y en cobrar una tributación más amplia a las empresas que generen mayores beneficios y liquidez. Durante su comparecencia en la Cámara de Senadores, precisó que las limitaciones a las deducciones fiscales contempladas para 2027 buscan evitar que los beneficios y tratamientos fiscales se conviertan en mecanismos de planeación fiscal agresiva. Según el funcionario, ese tipo de esquemas termina por trasladar una mayor carga a los contribuyentes que sí cumplen con sus obligaciones fiscales. «Por ello, estas modificaciones buscan cerrar estos espacios y asegurar que quienes tienen mayor capacidad económica realicen una contribución acorde con ella, ello fomenta la equidad del sistema tributario y los recursos públicos», dijo.

El planteamiento de Amador Zamora se dio a conocer después de que el cobro del Servicio de Administración Tributaria por concepto del ISR se ubicó en 1.997 billones de pesos durante el acumulado de enero a agosto, una caída de 5,6% real anual, la mayor baja para un periodo comparable en 17 años.