Banco Mundial proyecta un crecimiento del 2,1% para América Latina en 2026

El organismo multilateral estima que la región crecerá por debajo del 2,4% registrado en 2025, en un contexto de elevados costos de endeudamiento, débil demanda externa y presiones inflacionarias que limitan la inversión y la creación de empleo.

América Latina y el Caribe enfrenta un 2026 de crecimiento contenido, con una proyección del 2,1%, por debajo del 2,4% registrado en 2025, según el Panorama Económico de América Latina y el Caribe del Banco Mundial. Las perspectivas moderadas reflejan un entorno macroeconómico desafiante, en el que los elevados costos de endeudamiento, la débil demanda externa y las presiones inflacionarias derivadas de la incertidumbre geopolítica frenan la inversión privada y la creación de empleo.

El consumo privado sigue siendo el principal motor de la demanda, aunque de manera modesta, mientras que la inversión continúa débil ya que las empresas se muestran cautelosas ante un entorno externo difícil. La región se enfrenta además a altos pagos de intereses que reducen el espacio fiscal para invertir en infraestructura y desarrollo social, áreas críticas para el crecimiento a largo plazo.

A pesar de este panorama, la región cuenta con fortalezas estratégicas sobre las cuales construir: aproximadamente el 50% de las reservas mundiales de litio, un tercio del cobre, una matriz energética relativamente limpia y, en varios países, un impulso reformador que va ganando terreno. «América Latina y el Caribe cuenta con los activos —y la capacidad de reforma— para lograr mucho más. La ambición central debe ser clara: crear empleos de calidad que impulsen el crecimiento y eleven la productividad», afirmó Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para la región.

Las proyecciones por país muestran un desempeño dispar: Argentina destacaría como la excepción regional, con un crecimiento estimado del 4% impulsado por exportaciones, aunque limitado por políticas monetarias y fiscales restrictivas; Brasil crecería alrededor del 1,6%-1,9%; Colombia un 2,3%; mientras que México, afectado por la incertidumbre en la revisión del T-MEC, apenas alcanzaría el 1,3%. El informe advierte que las perspectivas de la región enfrentan riesgos por posibles alzas arancelarias, menor crecimiento global y la caída de los precios de las materias primas. Para revertir esta tendencia, el Banco Mundial recomienda cerrar brechas de habilidades, ampliar el acceso al financiamiento, profundizar la integración comercial y fortalecer las instituciones para crear un entorno en el que las empresas puedan prosperar y generar empleos de calidad.