Fujimori y Sánchez confrontaron propuestas en el último debate presidencial de Perú
Los candidatos presidenciales Keiko Fujimori y Roberto Sánchez protagonizaron el último debate antes de la segunda vuelta electoral prevista para el 7 de junio, en un encuentro marcado por fuertes cruces políticos y diferencias sobre seguridad, economía, educación, salud y derechos humanos.
El debate se realizó en el Centro de Convenciones de Lima bajo la organización del Jurado Nacional de Elecciones y representó la última instancia de confrontación pública entre ambos candidatos antes de la votación definitiva.
En el bloque dedicado a la seguridad ciudadana, Fujimori presentó un “Plan de Pacificación Nacional” que incluye el fortalecimiento de la inteligencia policial, una mayor participación de las Fuerzas Armadas en el control fronterizo y programas de trabajo obligatorio para personas privadas de la libertad. Sánchez, en cambio, planteó la necesidad de reformar la Policía Nacional y revisar normas que, según su visión, favorecen la criminalidad.
Las diferencias también se trasladaron al debate sobre democracia y derechos humanos. El candidato de Juntos por el Perú defendió la descentralización y recordó las víctimas registradas durante las protestas sociales de 2022 y 2023, mientras que Fujimori sostuvo que la ausencia del Estado en distintos territorios constituye una forma de exclusión que debe enfrentarse mediante inversiones en infraestructura y servicios públicos.
En materia de educación y salud, la candidata de Fuerza Popular propuso ampliar los servicios de telemedicina, fortalecer los programas de asistencia escolar y aumentar la cobertura para enfermedades de alto costo. Sánchez, por su parte, planteó incrementar las becas educativas, incorporar profesionales de la salud mental en las escuelas y destinar nuevos recursos al sistema educativo.
El capítulo económico mostró dos enfoques distintos para enfrentar la pobreza y promover el crecimiento. Sánchez defendió una estrategia basada en la industrialización, la inversión social y el fortalecimiento de programas de asistencia, mientras que Fujimori propuso alivios tributarios para las pequeñas y medianas empresas, créditos blandos y medidas de apoyo al sector agropecuario.
Durante el tramo final del debate, ambos candidatos buscaron interpelar a los votantes indecisos. Sánchez llamó a construir consensos políticos y sostuvo que el país enfrenta una elección decisiva para el futuro de la democracia peruana. Fujimori reconoció errores cometidos durante su trayectoria política, destacó la experiencia de su equipo técnico y convocó a la unidad nacional para impulsar una etapa de estabilidad y crecimiento.
La segunda vuelta presidencial definirá quién conducirá los destinos de Perú durante los próximos años en un contexto marcado por desafíos económicos, demandas sociales y una fuerte polarización política.