Guatemala y Costa Rica ofrecen nuevas oportunidades para las exportaciones ecuatorianas
Los acuerdos comerciales vigentes permiten que productos ecuatorianos con mayor valor agregado ingresen en condiciones preferenciales a dos de los mercados más atractivos de Centroamérica.
Centroamérica aparece como una región con creciente potencial para las exportaciones no petroleras de Ecuador. Dentro de ese escenario, Guatemala y Costa Rica se destacan como los destinos con mejores condiciones inmediatas para las empresas interesadas en ampliar sus operaciones internacionales.
La industria ecuatoriana diversificó progresivamente su oferta más allá del petróleo y de los productos agrícolas tradicionales. Alimentos procesados, medicamentos, cosméticos, plásticos, papel, muebles y soluciones tecnológicas forman parte de una estructura productiva con capacidad para competir en nuevos mercados.
Sin embargo, transformar esa producción en exportaciones regulares continúa siendo uno de los principales desafíos. La Cámara de Industrias de Guayaquil identificó entre las principales dificultades la falta de información comercial, el desconocimiento de requisitos técnicos y la ausencia de contactos confiables con distribuidores locales.
También existen problemas relacionados con la continuidad de las operaciones. Muchas empresas concretan envíos aislados, pero no sostienen la relación comercial debido a la falta de seguimiento, planificación o una propuesta de valor adaptada a las necesidades del mercado de destino.
Según informó Bloomberg Línea, a estas limitaciones se suman los costos logísticos y el acceso restringido a financiamiento especializado para el comercio exterior. En estos aspectos, Ecuador todavía presenta desventajas frente a otros países exportadores de la región, como Chile, Perú y Colombia.
Guatemala y Costa Rica concentran actualmente el 42% de las exportaciones no petroleras ecuatorianas destinadas a Centroamérica. Además, ambos países mantienen acuerdos comerciales con Ecuador que conceden condiciones preferenciales para una amplia variedad de productos.
Guatemala representa la economía más grande del istmo centroamericano y cuenta con una población cercana a los 18 millones de habitantes. Su mercado presenta una demanda creciente de alimentos procesados, cosméticos, productos farmacéuticos y soluciones tecnológicas.
El intercambio comercial entre Ecuador y Guatemala superó los US$320 millones en 2025. De ese total, las exportaciones ecuatorianas rondaron los US$197 millones, mientras que las importaciones procedentes del país centroamericano alcanzaron aproximadamente los US$127 millones.
La relación comercial se encuentra respaldada por el Acuerdo de Alcance Parcial de Complementación Económica, vigente desde 2013. Este marco facilita el acceso de determinados productos y mejora las condiciones para ampliar los negocios bilaterales.
Costa Rica posee un mercado de menor tamaño, pero presenta uno de los ingresos por habitante más elevados de Centroamérica. Sus consumidores también muestran una mayor inclinación hacia productos de calidad y con estándares diferenciados.
El Acuerdo de Asociación Comercial entre Ecuador y Costa Rica entró en vigencia en octubre de 2024. La normativa permite que más del 80% de la oferta exportable ecuatoriana ingrese al mercado costarricense sin pagar aranceles.
En conjunto, Guatemala y Costa Rica realizan compras industriales superiores a los US$54.500 millones. Esta demanda abre oportunidades para productos ecuatorianos como alimentos y bebidas procesadas, manufacturas de plástico y papel, muebles, cosméticos, medicamentos y software.
Para aprovechar este potencial, la Cámara de Industrias de Guayaquil organizará una misión empresarial a ambos países entre el 3 y el 7 de agosto. La iniciativa buscará vincular a empresas ecuatorianas con compradores, distribuidores e importadores centroamericanos.
El principal reto será convertir las ventajas arancelarias y la demanda existente en relaciones comerciales sostenibles. Para ello, las compañías deberán fortalecer su conocimiento de los mercados, cumplir con los requisitos técnicos y desarrollar estrategias de largo plazo.