Orbán cayó en Hungría: Magyar arrasó y pone fin a 16 años de gobierno ultranacionalista

El partido Tisza obtuvo más de dos tercios del Parlamento, suficiente para reformar la Constitución. La derrota del aliado de Trump y Milei sacude al movimiento populista internacional.

El primer ministro húngaro Viktor Orbán perdió las elecciones legislativas celebradas este domingo y puso fin a 16 años en el poder. El partido opositor Tisza, liderado por el conservador Péter Magyar, obtuvo 137 de los 199 escaños parlamentarios, superando holgadamente el umbral de dos tercios necesario para reformar la Constitución, según informó Página 12. El propio Orbán reconoció la derrota ante sus seguidores en Budapest: «Para nosotros el resultado es doloroso, pero ha dejado claro que no nos ha otorgado la responsabilidad de gobernar».

La caída del líder ultranacionalista sacude al movimiento populista internacional. En las horas previas a la elección, figuras como Marine Le Pen, Santiago Abascal, Matteo Salvini, el presidente argentino Javier Milei y el vicepresidente estadounidense JD Vance viajaron a Budapest para mostrar su apoyo a Orbán, en un gesto que refleja el peso simbólico que tenía el mandatario magiar dentro del soberanismo global. Su derrota deja al movimiento sin uno de sus referentes más consolidados.

Magyar, de 45 años y hasta hace apenas dos años militante del propio Fidesz, centró su campaña en la recuperación del Estado de derecho, la lucha contra la corrupción y el restablecimiento de los vínculos con la Unión Europea. Hungría arrastra desde 2022 un crecimiento anémico y una inflación elevada, mientras Bruselas tiene congelados miles de millones de euros en fondos europeos por preocupaciones sobre el Estado de derecho. «El Estado mafioso ya no tiene poder sobre ningún ciudadano húngaro», afirmó Magyar al votar, en referencia directa al sistema de poder construido por Orbán durante más de tres lustros.

Entre las promesas centrales del nuevo líder figuran una ofensiva anticorrupción que incluiría la incorporación inmediata de Hungría a la Fiscalía Europea, el desbloqueo de los fondos comunitarios y un giro en la política exterior que aleje al país de la cercanía con Moscú que caracterizó al gobierno saliente. «Nuestra patria forma parte de la comunidad europea, la OTAN y de Occidente», declaró Magyar en su último acto de campaña.

Orbán, pese a la derrota, anunció que seguirá en la oposición. «¡No nos rendimos! ¡Nunca, jamás nos daremos por vencidos!», exclamó ante sus seguidores. Sin embargo, había anticipado que, en caso de una derrota contundente, abandonaría la presidencia del Fidesz, el partido que cofundó en 1988.