Chile: Hortalizas hidropónicas consolidan un nuevo modelo agrícola en el desierto de Antofagasta

Siete productores superaron los $100 millones en ventas durante 2025 y lograron incorporarse como proveedores del Estado. El uso de hidroponía, agua desalada y energía solar permite reducir el consumo hídrico y sostener la producción en una de las regiones más áridas del mundo.

La producción de hortalizas hidropónicas avanza como una alternativa estratégica para el desarrollo agrícola de la Región de Antofagasta. Un grupo de siete productores y productoras alcanzó ventas superiores a los $100 millones durante 2025 y consiguió ingresar al sistema de compras públicas mediante un Convenio Marco de Alimentos.

La experiencia se desarrolla en el sector Altos La Portada, donde los agricultores incorporaron tecnologías que permiten producir alimentos en condiciones de extrema aridez. El modelo combina cultivos hidropónicos, utilización de agua desalada y generación eléctrica mediante paneles fotovoltaicos.

Estas herramientas permiten optimizar el uso del agua, reducir los costos energéticos y mejorar la continuidad de la producción. La hidroponía disminuye significativamente el consumo hídrico frente a los sistemas tradicionales, una ventaja especialmente relevante en zonas atravesadas por el estrés hídrico y las elevadas temperaturas.

El proyecto fue desarrollado durante varios años con el acompañamiento del Instituto de Desarrollo Agropecuario. El organismo aportó financiamiento, asistencia técnica y apoyo comercial para que los productores pudieran mejorar sus instalaciones, organizar la oferta y acceder a nuevos compradores.

La incorporación como proveedores del Estado representó un salto importante para la organización. El Convenio Marco permite comercializar las hortalizas directamente con organismos públicos, ampliando los canales de venta y generando una mayor estabilidad para los emprendimientos agrícolas.

El crecimiento continuará mediante un nuevo incentivo del Programa de Desarrollo de Inversiones. Los recursos serán destinados a la compra de un vehículo acondicionado para transportar alimentos y a la incorporación de equipamiento para conservar y exhibir los productos en mejores condiciones.

El subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian Urzúa, recorrió las instalaciones y destacó el impacto productivo y laboral de la iniciativa. El modelo demuestra que es posible desarrollar una agricultura sustentable y competitiva incluso en territorios con condiciones climáticas especialmente adversas.

La experiencia también ofrece posibilidades para los productores de Calama, Chiu Chiu, Lasana y otros sectores agrícolas de la provincia de El Loa. Estas localidades enfrentan problemas similares vinculados con la escasez de agua, los costos logísticos y la necesidad de mantener los niveles de productividad.

La agricultura familiar cumple además una función económica y cultural relevante en comunas como Calama y San Pedro de Atacama. Las hortalizas producidas en la zona abastecen mercados locales y forman parte de circuitos comerciales relacionados con la gastronomía y la actividad turística.

Desde el sector productivo señalaron que el acompañamiento técnico fue fundamental para mejorar tanto los sistemas de cultivo como la comercialización. El apoyo institucional incluye gestores especializados que colaboran en la búsqueda de compradores y en la planificación de la oferta.

Parte de la producción se comercializa también en el Terminal Agropecuario de Altos La Portada. La articulación entre tecnología, asociatividad y asistencia pública permitió ampliar los mercados y fortalecer la competitividad de los agricultores participantes.

El modelo podría extenderse hacia otros puntos de Antofagasta y transformarse en una referencia para la agricultura desarrollada en zonas desérticas. La combinación de hidroponía, energías renovables y organización cooperativa muestra una alternativa para producir alimentos, generar empleo y utilizar de manera más eficiente los recursos naturales.