Chile refuerza las exigencias para proteger la actividad apícola en Ñuble

La región cuenta con más de 1.100 apicultores y 525.000 colmenas registradas. El Servicio Agrícola y Ganadero recordó las obligaciones establecidas por la Ley Apícola para mejorar la trazabilidad, la sanidad y la protección de las abejas frente al uso de plaguicidas.

La apicultura mantiene un papel relevante en la actividad agropecuaria de Chile debido tanto a la producción de miel como al aporte de las abejas a la polinización de cultivos y a la conservación de la biodiversidad.

En la Región de Ñuble, el sector cuenta actualmente con 1.104 apicultores vigentes, 6.959 apiarios registrados y un total de 525.818 colmenas, cifras que reflejan la importancia productiva y ambiental de esta actividad.

El Servicio Agrícola y Ganadero destacó que la protección sanitaria de las abejas resulta fundamental para sostener la producción de alimentos y preservar los ecosistemas, especialmente en un contexto de mayores dificultades climáticas y sanitarias.

La Ley Apícola N.º 21.489 reconoce a esta actividad como estratégica para el sector silvoagropecuario y estableció nuevas obligaciones destinadas a mejorar la información disponible, la trazabilidad y el control sanitario.

Entre los principales requisitos se encuentra la inscripción de los productores en el Registro Nacional de Apicultores mediante el Sistema de Información Pecuaria Apícola. También deben declarar la ubicación de sus apiarios y la cantidad de colmenas existentes.

El director regional subrogante del SAG, Gabriel Bustos, señaló que esta información resulta especialmente relevante para proteger a las abejas durante la aplicación de productos fitosanitarios.

Los agricultores que utilicen plaguicidas clasificados como tóxicos o muy tóxicos para las abejas deben comunicar la aplicación con al menos 48 horas de anticipación a los apicultores potencialmente afectados, utilizando los datos registrados en el sistema oficial.

Los productores apícolas también deben mantener actualizada la información correspondiente al Formulario de Registro de Apicultores y Declaración de Apiarios, además de cumplir con las disposiciones relacionadas con el movimiento y la trashumancia de las colmenas.

La normativa incorpora además medidas de bioseguridad y la obligación de contar con un Cuaderno de Campo de Operación Apícola, donde deben registrarse las distintas actividades productivas y sanitarias realizadas en los apiarios.

Desde el sector productivo también resaltaron la importancia de ampliar el registro. La apicultora de Bulnes Bernarda Salazar, reconocida durante el Encuentro Nacional de Apicultura 2026, llamó a quienes todavía no se encuentran incorporados al SIPEC Apícola a completar el procedimiento.

Salazar advirtió que la actividad atraviesa dificultades por una combinación de factores, entre ellos la sequía, los incendios forestales, la presencia de varroa, el cambio climático y distintos fenómenos meteorológicos extremos.

Ante ese escenario, planteó la necesidad de fortalecer a las organizaciones de productores y fomentar la plantación de especies nativas que contribuyan a mejorar las condiciones disponibles para las abejas.

Las autoridades consideran que el cumplimiento de la normativa permitirá disponer de información más precisa sobre el sector, mejorar las acciones sanitarias y reducir los riesgos asociados tanto a enfermedades como al uso de productos que puedan afectar a los polinizadores.