Colombia: El ICA transforma la logística agroexportadora con inspecciones en origen que ahorran costos y agilizan envíos

El Instituto Colombiano Agropecuario puso en marcha un programa que traslada los controles fitosanitarios a las plantas de empaque, beneficiando a 81 exportadores de aguacate Hass, arándanos y flores, y eliminando los sobrecostos que generaban las devoluciones en los puertos marítimos.

La cadena agroexportadora colombiana sumó una herramienta clave para ganar competitividad en los mercados internacionales. El Instituto Colombiano Agropecuario consolidó su programa de Inspección en Origen, una estrategia que modifica radicalmente el esquema de control fitosanitario al realizar las verificaciones en las plantas de empaque y centros de acopio ubicados en las zonas de producción, antes de que la carga sea trasladada a los puertos marítimos.

La iniciativa, respaldada por una inversión de $2.180 millones y establecida mediante la Resolución 30058 de 2025, representa un cambio de paradigma en la logística de exportación. Hasta su implementación, los exportadores debían trasladar los contenedores desde las zonas productivas hasta los puertos para someterlos a la inspección fitosanitaria. Si la mercancía no obtenía la certificación requerida, el contenedor debía regresar a la planta de origen, un viaje de ida y vuelta que generaba sobrecostos de transporte, retrasos operativos, congestión en las terminales portuarias y, lo más crítico, afectaciones a la cadena de frío de productos perecederos como el aguacate, los arándanos y las flores.

Con el nuevo modelo, el ICA trasladó ese proceso a las plantas de empaque, permitiendo que la carga llegue a los puertos con la certificación fitosanitaria ya emitida. Esto no solo agiliza la operación logística, sino que elimina los costos derivados de eventuales devoluciones y ofrece una mayor previsibilidad en los tiempos de entrega hacia mercados de alta exigencia como Europa, Estados Unidos y Asia.

A la fecha, el programa ha beneficiado a 81 empresas exportadoras de productos estratégicos de la canasta agroexportadora colombiana, entre ellos aguacate Hass, arándanos y flor cortada. Según Wilkien Ramírez, subgerente de protección fronteriza del ICA, la iniciativa tiene impactos favorables en múltiples dimensiones: «Los programas Operador Económico Autorizado y de Inspección en Origen pueden tener impactos favorables en el redireccionamiento de la carga, la reducción de costos, la agilización de la operación, la preservación de la cadena de frío y el aseguramiento fitosanitario y documental», explicó el funcionario.

La estrategia también implica una descentralización del control fitosanitario, que tradicionalmente se concentraba en los puertos y grandes ciudades. Al ampliar su presencia en las zonas de producción, el ICA facilita el acceso de los productores a los mercados internacionales y mejora la eficiencia de toda la cadena agroexportadora. Como señalan los especialistas que siguen la evolución del comercio exterior colombiano, esta medida no solo reduce costos, sino que fortalece la confianza de los compradores internacionales al garantizar que los productos cumplen con los estándares fitosanitarios desde su origen, un diferencial clave en un mercado cada vez más exigente. Con este tipo de innovaciones, Colombia busca consolidar su posición como proveedor confiable de alimentos frescos en un mundo donde la logística y la trazabilidad son cada vez más determinantes para el éxito de las exportaciones.