Elevan la proyección de producción de maíz y estiman una cosecha de 61 millones de toneladas
El aumento del área sembrada y la mejora en los rindes impulsan las expectativas para la campaña, según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Las proyecciones de producción de maíz en Argentina fueron ajustadas al alza y alcanzan ahora las 61 millones de toneladas para la campaña en curso, impulsadas por una ampliación del área sembrada y mejores expectativas de rendimiento en distintas regiones productivas del país.
De acuerdo con un informe difundido por TodoAgro, el incremento de aproximadamente 300.000 hectáreas en la superficie implantada llevó el total a 8,1 millones de hectáreas, lo que permitió revisar las estimaciones productivas en alza.
Según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cosecha ya avanzó sobre el 25% del área apta a nivel nacional, con un rendimiento promedio de 87,5 quintales por hectárea. En términos regionales, los resultados muestran un desempeño destacado en las principales zonas productivas, con rindes de 100 qq/Ha en el Núcleo Norte y de 94,8 qq/Ha en el Núcleo Sur.
En el caso del maíz tardío, gran parte de los cultivos se encuentra en etapas de llenado de grano, en un contexto de mejora en la condición general de los lotes. Actualmente, el 98,6% del área relevada presenta condiciones que van de normales a excelentes, lo que refuerza las perspectivas de un buen desempeño productivo en las próximas semanas.
Las condiciones climáticas también jugaron un rol clave en este escenario. Las lluvias registradas recientemente permitieron recomponer los niveles de humedad en los suelos, aunque en algunas zonas se detectaron excesos hídricos, particularmente en regiones del centro-norte de Córdoba, centro-norte de Santa Fe y centro-este de Entre Ríos.
El ajuste en las proyecciones se sustenta además en un proceso de validación de datos mediante imágenes satelitales y recorridas a campo, que permitieron confirmar la expansión del área sembrada y mejorar la precisión de las estimaciones.
En este contexto, el maíz se consolida como uno de los principales cultivos de la campaña agrícola, con un aporte significativo tanto en términos productivos como en generación de divisas. Las perspectivas favorables refuerzan el papel del sector agropecuario como motor clave de la economía, en un escenario donde las condiciones climáticas y los precios internacionales continúan siendo variables determinantes.