Ganadería Posible busca definir una nueva agenda para el sector bovino
El proyecto liderado por CREA propone elaborar una hoja de ruta nacional construida con productores, orientada a incrementar la eficiencia y reducir la intensidad de las emisiones de metano. La iniciativa cuenta con financiamiento internacional y será presentada ante la Secretaría de Agricultura y Ganadería.
El proyecto Ganadería Posible comenzó a desarrollarse en Argentina con el objetivo de construir una agenda nacional que combine una mayor producción de carne con mejoras en la eficiencia ambiental. La iniciativa busca generar información propia y elaborar propuestas que permitan fortalecer la competitividad del sector bovino frente a las nuevas exigencias internacionales.
La propuesta es liderada por la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola y cuenta con el respaldo de la Climate and Clean Air Coalition. Su principal objetivo consiste en entregar al Gobierno nacional una hoja de ruta que establezca posibles líneas de acción para el desarrollo productivo y sustentable de la ganadería argentina.
El proyecto fue presentado durante una jornada de Tranqueras Abiertas organizada por CREA Región Sur de Santa Fe en el establecimiento Hilda’s OCHA, ubicado en El Trébol. Ante productores de la región, el ingeniero agrónomo Pablo Cañada explicó que la iniciativa pretende incorporar las experiencias, necesidades y propuestas de quienes desarrollan diariamente la actividad.
Según detalló TodoAgro, la intención es acompañar las políticas internacionales vinculadas con la reducción de gases de efecto invernadero, pero a partir de una agenda propia que contemple las características particulares de la producción argentina. Para ello, será necesario reunir datos que permitan mostrar cómo funcionan los sistemas ganaderos del país y cuál es su verdadero desempeño ambiental.
Uno de los conceptos centrales del proyecto es la intensidad de las emisiones, medida a partir de la cantidad de gases de efecto invernadero generados por cada kilogramo de carne producido. Bajo este enfoque, el aumento de la productividad puede contribuir a reducir la proporción de emisiones asociada con cada unidad obtenida.
La medición también contempla la capacidad de los suelos, pastizales y otros sumideros para capturar carbono. De esta manera, la evaluación no se limita a contabilizar los gases liberados a la atmósfera, sino que incorpora aquellos que pueden ser retenidos dentro de los propios sistemas productivos.
Los impulsores consideran que disponer de información nacional permitirá al Estado defender la posición de la ganadería argentina en los ámbitos internacionales con datos concretos. También facilitará el diseño de políticas destinadas a mejorar la eficiencia productiva, promover prácticas sustentables y responder a las demandas ambientales de los mercados.
Ganadería Posible se encuentra actualmente en su primera etapa y es financiado en su totalidad por un programa de las Naciones Unidas. Países vecinos como Brasil y Uruguay ya atravesaron esta instancia y utilizaron la información obtenida para acceder a nuevos fondos destinados a modernizar sus sistemas ganaderos.
Desde CREA señalaron que este esquema podría permitir el financiamiento de mejoras sin que los recursos provengan directamente de los productores o del Gobierno. Las inversiones podrían destinarse a tecnologías, prácticas de manejo, mediciones ambientales y herramientas que permitan producir más carne con una menor intensidad de emisiones.
Aunque la implementación está a cargo del movimiento CREA, la convocatoria está abierta a productores, entidades y representantes de toda la cadena bovina. La intención es que la hoja de ruta refleje la diversidad de modelos ganaderos existentes en el país y se convierta en una propuesta conjunta para orientar el futuro del sector.