Bancos de EE.UU frenan el rescate de u$s20.000 millones y analizan una asistencia más limitada

El paquete financiero que involucraba a JPMorgan, Bank of America y Citigroup quedó en pausa, y los bancos trabajan ahora en una alternativa de corto plazo por u$s5.000 millones que permitiría a la Argentina afrontar vencimientos inmediatos.

Según reveló el Wall Street Journal, los principales bancos estadounidenses suspendieron el plan de rescate por u$s20.000 millones destinado a apuntalar la situación financiera de la Argentina. En lugar de ese esquema, las entidades —JPMorgan Chase, Bank of America y Citigroup— avanzan en un mecanismo más acotado: una línea de recompra por cerca de u$s5.000 millones, a través de la cual el país podría entregar una cartera de inversiones como garantía para obtener liquidez inmediata.

El objetivo de esta operación sería cubrir el pago de alrededor de u$s4.000 millones en deuda a comienzos de 2026. Tras ese desembolso, el Gobierno buscaría colocar bonos en el mercado internacional para recomponer reservas y cancelar el préstamo puente. A mitad del informe, Bloomberg Línea indicó que el rediseño del paquete se da en paralelo al respaldo político que la administración de Donald Trump intentó ofrecerle al gobierno de Javier Milei.

El programa original incluía dos componentes de magnitud: una línea de swap por u$s20.000 millones gestionada con el Tesoro de EE. UU. y otra línea de crédito de igual tamaño impulsada por bancos comerciales. Sin embargo, el giro en las condiciones financieras y la evaluación de riesgo llevó a los prestamistas a replantear la estrategia.

La contundente victoria de La Libertad Avanza en las elecciones de medio término había impulsado expectativas positivas, e incluso el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, había señalado que una asistencia extraordinaria “quizás no sea necesaria”. Aun así, dejó abierta la puerta a futuros apoyos del sector privado en caso de que Argentina lo requiera.

Por el momento, el Departamento del Tesoro estadounidense evitó hacer comentarios. El Gobierno argentino deberá ahora definir si acepta la alternativa de corto plazo o insiste en recomponer un esquema de financiamiento más amplio para estabilizar sus necesidades externas.